- Los persiguen y reciben advertencias de no permanecer en el país después del fin de semana
AFP
BOGOTÁ.- Las autoridades colombianas investigaban ayer el origen y la autoría de unas amenazas de muerte contra siete periodistas asignados a la cobertura de la Fiscalía y a quienes se les conmina a abandonar el país en un plazo de 72 horas.
De acuerdo con testimonios de algunos de los mencionados periodistas, la pasada semana dos de ellos recibieron amenazas telefónicas en sus residencias y lugares de trabajo, y fueron seguidos por desconocidos en horas de la noche.
Los periodistas amenazados son: Jairo Lozano, del diario El Tiempo; Juan Carlos Giraldo, de RCN televisión; Julia Navarrete, de Caracol televisión; Marylin López, de NTC noticias; Hernando Marroquín, de Caracol radio; Jairo Naranjo, de RCN radio; y José Antonio Jiménez, del desaparecido telenoticiero TV Hoy.
Dos de los comunicadores señalaron que en los últimos días recibieron mensajes enviados por un denominado “Comando muerte”, en los que se los amenaza, y se suministra una lista de siete periodistas que deben abandonar el país.
El Ministerio del Interior, la Policía Secreta (DAS) e investigadores de la Fiscalía se hicieron cargo del caso e indicaron que tienen pistas sobre los presuntos autores, y que la recopilación de pruebas y testimonios se encuentra en su primera fase.
Organizaciones internacionales de Derechos Humanos y de prensa consideran a Colombia como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, debido al conflicto interno que padece el país desde hace cuatro décadas, y en el que están involucradas las guerrillas izquierdistas, los paramilitares de extrema derecha y grupos de narcotraficantes y delincuentes comunes.
Según un reciente pronunciamiento de la organización internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF), “los periodistas colombianos se han convertido en un blanco privilegiado en la guerra a muerte que libran los paramilitares (10,000 efectivos) contra las FARC y el ELN”, las principales fuerzas rebeldes del país con unos 17,000 y 4,000 combatientes, respectivamente.