Así continuaba el viernes el Ingenio Montelimar S.A., después de que sus trabajadores, hace 7 días, se declararan de brazos caídos tras estallar un “conflicto laboral”.

Ingenio Montelimar con “amargo” conflicto

Zafra aún no inicia y hay peligro de que se pierdan 480 mil quintales de azúcar Juan Rodrí[email protected] Desde hace una semana el Ingenio Agroindustrial Montelimar, S.A. (AMSA) está sumido en un litigio administrativo que está poniendo en riesgo unos 480,00 quintales de azúcar. Los protagonistas de esta controversia son Armando Téllez, socio mayoritario del […]

  • Zafra aún no inicia y hay peligro de que se pierdan 480 mil quintales de azúcar

Juan Rodrí[email protected]

Desde hace una semana el Ingenio Agroindustrial Montelimar, S.A. (AMSA) está sumido en un litigio administrativo que está poniendo en riesgo unos 480,00 quintales de azúcar.

Los protagonistas de esta controversia son Armando Téllez, socio mayoritario del ingenio, los trabajadores del plantel y la empresa Naviera Nicaragüense (Navinic), representada por el señor Fernando Medina, la que según los trabajadores está ligada a un banco comercial.

Según los trabajadores que solicitaron la omisión de sus identidades por temor a represalias, la controversia está generada por supuestas presiones que están recibiendo los accionistas de parte de Navinic, a fin de que la actividad productiva sea reenfocada.

Razón por la que los trabajadores se han declarado “de brazos caídos”, hasta tanto “no nos garanticen estabilidad laboral”, señalaron luego de fracasar un intento de negociación el viernes.

Los trabajadores denunciaron que unos 270 empleados del área que produce el azúcar quedarían en el “aire”, porque la caña cortada sería trasladada a otro ingenio para producirla.

“Cortada toda la caña en pie, el ingenio pasaría a quedar inhabilitado, porque Navinic sólo garantiza trabajo hasta febrero, y se han declarado contradictoriamente como dueños y patrones de los trabajadores, pero después únicamente como socios de AMSA, en una relación muy confusa”, denunciaron los trabajadores, quienes apoyan al socio mayoritario, Armando Téllez, quien no quiso brindar declaraciones a LA PRENSA.

De este plantel dependen directamente unos mil trabajadores, pero de forma indirecta se benefician unas ocho mil personas durante la etapa máxima de la zafra que dura unos cuatro meses.

En el infructuoso encuentro realizado el viernes participaron los trabajadores (que tienen el 25 por ciento de las acciones de la propiedad), la administración de AMSA (con el 75 por ciento de las acciones) y personeros de Navinic.

El AMSA tenía previsto producir unos 480 mil quintales de caña de azúcar este año, para ello se necesitaría cortar unas 240 mil toneladas de caña.

Los denunciantes dijeron que el inicio de la zafra lleva un desfase de más de 25 días, lo que podría poner en peligro la producción de este año, programada para 117 días productivos, que debieron haber iniciado el 4 de enero pasado.

Los trabajadores esperaban que el conflicto quedaría resuelto tras hacerse presente el señor Fernando Medina, de Navinic, quien se negó de manera enérgica a atender al equipo periodístico de LA PRENSA que brindó cobertura a la fracasada negociación.

BANCO NIEGA ESTAR INVOLUCRADO

Una fuente del ingenio, que solicitó el anonimato, señaló que Téllez, en representación de los accionistas, había “hecho favores a un personero de una institución bancaria, porque había otorgado más financiamiento de lo que tenía estipulado para el ramo de la agroindustria, pero ahora le están dando la espalda (a Téllez), incluso se quieren quedar con el ingenio”.

La doctora Anabel Toruño, gerente general del ingenio, reveló que AMSA había hecho un préstamo al Banco de la Exportación (Banexpo) hace más o menos un año, hasta por un monto de seis millones de dólares, para habilitación del plantel, salarios, repuestos e implementos de trabajo.

Consultado al respecto, el gerente general del Banexpo, Adolfo Argüello, negó que el banco esté administrando alguna empresa (en alusión a las supuestas relaciones con Navinic) y prefirió no brindar más declaraciones.

“Se hizo una promesa de venta de la producción de AMSA por varios años, pero cada año se daría un abono de dos millones de dólares, el año pasado se abonaron los primeros dos millones de dólares al banco, y este año se continuaría con el compromiso”, dijo la fuente, tras asegurar que AMSA “no tiene créditos vencidos”, razón por la que rechazan el giro que está tomando la actividad en el ingenio.  

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