Padres de la Patria

Luis Sánchez [email protected]

El domingo 16 de diciembre, al concluir el quinquenio legislativo (9 de enero de 1997-15 de diciembre de 2001), LA PRENSA publicó un reportaje de balance de las actividades de la Asamblea Nacional, preparado por el periodista William Briones.

“Concluyeron cinco años en que se registraron hechos inéditos en la vida republicana. Un “padre de la patria” ofreció servicios sexuales para poder completar su salario y otro intentó suicidarse en pleno recinto parlamentario”, se señaló en el reportaje.

¡Padres de la patria! Así se les comenzó a llamar a los diputados nicaragüenses hace algunos años, durante el período gubernamental de doña Violeta B. de Chamorro. Pero era en son de burla, no porque a nuestros parlamentarios se les deba considerar como padres de la patria, pues en realidad no lo son ni política, ni jurídica ni moralmente, ni siquiera de manera semántica.

Pero, al parecer a nuestros diputados les gustó el título y hasta se lo creyeron, sin saber u olvidando que esa denominación se la dieron los periodistas en sentido burlesco, irónico, sarcástico.

En realidad, padres de la patria es otra cosa.

“Padre de la Patria” fue el título de honor que el Senado romano otorgó en el año 2 de nuestra época, al emperador Augusto César (Cayo Octavio, quien vivió del 63 antes de Cristo al 14 de la era cristiana), como reconocimiento a la extraordinaria labor que hizo por el engrandecimiento de Roma.

Poco tiempo después, los senadores romanos divinizaron a Augusto César y se adjudicaron a ellos mismos el título de “padre de la patria”.

Con el correr del tiempo el título de “padre de la patria” se le adjudicó simbólicamente a los grandes personajes, particularmente a los libertadores y a los redactores de las constituciones originarias de los estados.

Padres de la patria —también “padres fundadores”— se les llama, por ejemplo, a los grandes hombres que fundaron la Unión Americana: George Washington, Thomas Jefferson, George Madison, Benjamín Franklin, etcétera.

Padres de la patria son también los redactores de la Declaración de Derechos y Deberes del Hombre y del Ciudadano, que fue el documento fundacional del moderno Estado francés y paradigma de constitución democrática a escala mundial.

En Nicaragua, padres de la patria fueron los próceres de la independencia nacional, como Miguel de Larreynaga; así como los suscriptores de la Constitución del Estado Libre de Nicaragua, de 1838: Benito Rosales, Hermenegildo Zepeda, Pedro Soliz, Miguel Ramón Morales, Francisco Agüero, José Guerrero, Juan Fábrega, José Cortez, Toribio Tijerino, Pedro Flores, Ramón Solórzano, Francisco Castellón, Sebastián Salinas, Fruto Chamorro, José Núñez y Pablo Buitrago.

Ahora, la función legislativa es muy honorable y merece el respeto de la sociedad. Pero de ninguna manera se puede ni se debe considerar a los legisladores como padres de la patria, habiendo entre ellos inclusive un traficante sexual; o un bígamo que simula un intento de suicidio para neutralizar la ira ciudadana provocada por su conducta inmoral; o los que aprovechan el cargo para obtener coimas a cambio de favores políticos y legislativos.

Eso sería insultar la memoria de los verdaderos padres de la patria, los libertadores y los próceres fundadores del Estado nacional de Nicaragua.  

Editorial
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