- Podrían desalojar a teniente coronel del Ejército de Nicaragua
- Dos juezas aseguran por escrito que se sienten amenazadas
Juan Ignacio Rosales [email protected]
El teniente coronel Guillermo Mendoza Castillo, del Ejército de Nicaragua, podría ser desalojado de una vivienda ubicada del Restaurante Munich tres cuadras al norte, una y media cuadra al oeste, si se cumple una sentencia ejecutoria dictada por la doctora Yelba del Carmen Aguilera, Juez Primero de Distrito de Managua.
La señora María Teresa Velásquez de Zúñiga reclama como propio el inmueble valorado en unos ciento veinte mil dólares.
Su esposo, don Orlando Zúñiga, dijo que en 1979 él y su familia tuvieron que irse del país por el conflicto que imperaba en Nicaragua, “pero no fuimos confiscados, sino que la vivienda quedó bajo el cuido de unos empleados”.
LA PRENSA buscó la versión del teniente coronel Mendoza, al que trató de localizar en la casa en litigio, que resguardaban al menos dos soldados. Uno de ellos presuntamente se comunicó con un radiocomunicador con el teniente coronel Mendoza, el que habría respondido pidiendo un número de teléfono para dar a conocer su versión sobre el litigio, pero no lo hizo.
EJÉRCITO INVESTIGARÁ
El mayor Álvaro Ibarra, jefe de Relaciones Públicas del Ejército de Nicaragua, explicó que iniciarán una investigación sobre el caso, y que le pedirán explicaciones al teniente coronel Mendoza.
El mayor Ibarra agregó que la Asesoría Legal del Ejército verá el caso y reiteró que tomarán cartas en el asunto. Asimismo dijo que cualquier persona que quiera hacer una denuncia contra el Ejército o cualquier miembro de éste, lo puede hacer presentando las pruebas correspondientes al caso, “por escrito. De boca nada se puede hacer”.
¿AMENAZADAS?
La juez Yelba del Carmen Aguilera, en una misiva enviada al presidente de la Corte Suprema de Justicia, doctor Iván Escobar Fornos, asegura que el teniente coronel Guillermo Mendoza le manifestó en tono amenazante y prepotente que si no suspendía el desalojo en su contra, “correría sangre”.
La carta de la juez Aguilera subraya que el jefe militar le habría recordado que ella viajaba sola y considera que esta amenaza cobra relevancia por el grado militar que ostenta y la considera altamente peligrosa para su integridad física, ya que diariamente viaja a Granada.
En tanto la licenciada Nancy Aguirre Gudiel, jueza ejecutora del desalojo, aseguró en una carta enviada al jefe del Ejército, general Javier Carrión, que el teniente coronel Mendoza le dijo que si realizaba el desalojo se iba a arrepentir y que ella correría riesgos porque él no iba a estar solo.