Tito Rondón [email protected]
Hace unos días analizamos las posibilidades para el próximo año de Vicente Padilla y Oswaldo Mairena; llegamos a la conclusión de que consigan o no los Filis a un abridor, a Vicente le darán oportunidad de ganarse un puesto en la rotación en el entrenamiento de primavera, y que Oswaldo va para las menores.
Analizar a Marvin es diferente, por cuanto hubo dos con los Gigantes de San Francisco en el 2001.
El primero fue el cegato totalmente falto de confianza en sí mismo que bateó .204 con tres jonrones en sus primeros 196 turnos de la campaña, el que obligó a su manager Dusty Baker a utilizar a Calvin Murray como titular.
El segundo fue el de los últimos 196 turnos, ya con lentes de contacto, adquiridos justo en la mitad de sus turnos al bate. Corregido el astigmatismo, el nica bateó .330 con 12 cuadrangulares, algo fenomenal.
Se puede argüir que todo es mental, que Marvin readquirió su confianza por la creencia de que la vista le había mejorado con los lentes. Por otra parte, se puede decir que ver mejor le infundió confianza a Benard.
Buscando una pista sobre si lo de Marvin fue problema de la vista únicamente nos encontramos con las estadísticas diurnas y nocturnas. De noche bateó .256, con .429 de slugging y .309 de porcentaje de embase. Las mismas cifras de día fueron unas soleadas .283, .457 y .340.
Noten que la diferencia en el promedio de slugging es un punto más que la mejora en el average de bateo, indicando que no disminuyó su poder buscando contacto. Esto parece indicar que el problema de la vista es genuino, y por lo tanto ha sido resuelto.
¿Quiere decir eso que podemos esperar que Marvin batee .330 con 30 jonrones el año que viene? La respuesta es no por dos razones, una estadística, que es que ese .330 se dio en apenas 196 turnos, y el factor suerte (podridos, “hits con ojos”) influye mucho, recordemos que Marvin según su carrera en las menores debe batear alrededor de .295; la otra es personal.
Marvin tiene la tendencia a empezar mal la temporada y después mejorar. Con un arranque decente Benard podría acercarse a .300, y conectar más de 20 cuadrangulares. Le queda un año de contrato, así que los Gigantes lo utilizarán.
La predicción es que el recién adquirido Rubén Rivera no reemplazará a Marvin.
LA PULPERÍA
El japonés Hideki Irabu, arrepentido de la gran borrachera en el día que le tocaba lanzar en sus últimos momentos en la organización de los Expos de Montreal, busca una nueva oportunidad en la liga de Puerto Rico.
Juega en el Santurce, y el otro día le ganó al Ponce 8-2, cediendo un hit en siete innings ponchando a seis, y ahora tiene marca de 2-2 con 3.45.