- Especies maravillosas del mar arriban a “La Flor” a anidar donde pueden ser observada
Milagros Sánchez Pinellmilagros.sanchez@laprensa
Una avanzada de mil tortugas paslamas llegó a la paradisíaca playa “La Flor”, considerada una reserva de vida silvestre, el pasado miércoles 21 de noviembre.
Las tortugas se encuentran en período de postura (puesta de huevos) o eclosión (cuando la tortuguilla rompe el huevo y sube a la arena), y ambos hechos constituyen un espectáculo fascinante.
Octavio Escobar, director ejecutivo de la Fundación Cocibolca, que junto a Marena cuidan el proyecto, explicó que hay cinco especies de tortugas anidando en las playas nicaragüenses.
Pero, además, existen las tortugas “tora”, “caguama”, “lora”, “carey” y la tortuga “verde”, las cuales se reúnen en el Mar Caribe nicaragüense, sobre todo en los Cayos Perlas y Mískitos.
En el Pacífico, éstas anidan en la Isla Juan Venado, Comanejo, Chacocente y La Flor.
IMPORTANTE PARA EL ECOSISTEMA MARINO
De acuerdo con los técnicos que manejan los proyectos en el Pacífico, las tortugas juegan un papel importante en los ecosistemas marinos.
“Son especialmente importantes porque reciclan nutrientes y permiten la distribución y abundancia de organismos en las comunidades de pastos marinos y arrecifes coralinos”, explicó Octavio Escobar.
También ayudan al sustento de las comunidades próximas a las playas donde anidan, al aprovechar éstas los poprcentajes de las posturas —que son bajos— fijados por las autoridades del país.
EN VÍAS DE EXTINCIÓN
Escobar recordó que en el pasado las tortugas marinas abundaban en nuestras playas y océanos. Sin embargo, en este siglo han disminuido dramáticamente, tanto que las siete especies de tortugas marinas existentes en el mundo están en peligro de extinción.
Explicó que una de las ma-yores amenazas la constituyen las mismas comunidades que viven a los alrededores de donde las tortugas anidan, ya que les roban los huevos, pese al control de las autoridades correspondientes y el organismo que comaneja el proyecto.
“La gente captura las tortugas para obtener su carne, concha y aceite, en especial la Carey, que está en vías de extinción. Los mismos barcos pesqueros son también responsables de este flagelo, porque éstas mueren enredadas en líneas y redes de arrastre camaronero”, indicó.
Expresó que hay otros aspectos que inciden negativamente en la preservación de la especie, y se refirió a la alteración de las playas de anidación por la extracción de arena para construcción, iluminaciones artificiales y el tráfico de vehículos.
También señaló que las playas de anidación, pastos marinos y arrecifes coralinos se ven afectados por las actividades de desarrollo turístico, urbano e industrial, actividades de buceo y anclas de embarcaciones.
Otro hecho que igualmente afecta a la tortuga es la contaminación de los océanos y playas, ya que causan la muerte de muchas de ellas debido a que ingieren petróleo, plástico y otros desperdicios.
Escobar recomendó, para evitar la extinción de las tortugas, no comprar productos de éstas, es decir, huevos, aceite y joyas elaboradas con el carey. Además, no molestarlas ni en el mar ni en la playa.