AFP
SAN JOSE.- La democracia nicaragüense retrocedió durante el gobierno de Arnoldo Alemán, por el pacto que firmó con la oposición sandinista para afianzar el bipartidismo y controlar el poder en este país, aseguró ayer en San José el procurador de los Derechos Humanos de Nicaragua, Benjamín Pérez.
“Es cierto, categórico y definitivo, la democracia en Nicaragua retrocedió. Todas las instituciones del Estado fueron invadidas por el factor político, quedaron repartidas entre liberales y sandinistas y esto ha limitado los derechos civiles de los nicaragüenses”, aseguró Pérez, quien participaba en San José de una reunión de procuradores centroamericanos.
El procurador advirtió que existe temor en Nicaragua de que tanto el presidente Alemán, desde el asiento que ocupará en el Congreso cuando deje el poder, como los sandinistas, aten de manos al futuro gobernante Enrique Bolaños, quien ganó las elecciones del pasado 4 de noviembre y asumirá el gobierno el 10 de enero próximo.
“Tenemos temor de que a Bolaños no lo dejen hacer. El gran reto de los diputados liberales es hacer un frente común con el presidente Bolaños, que fue electo con apoyo masivo de los nicaragüenses”, apuntó el funcionario.
Bolaños, del gobernante Partido Liberal Constitucionalista (PLC), ganó las elecciones por 11 puntos al ex presidente Daniel Ortega, del opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda).
“Lo normal es que el presidente se dedique a la vida privada, a la vida contemplativa, a escribir sus memorias si quiere, pero Alemán, que es un líder fuerte y autoritario, seguirá ahora en su calidad de diputado en la Asamblea Nacional”, comentó el procurador de los Derechos Humanos.
Cuando Alemán entregue la banda presidencial a Bolaños, pasará a ocupar de inmediato un escaño en el Congreso, lo que podrá hacer en virtud de una reforma constitucional aprobada el año pasado como parte del pacto con la oposición sandinista.
Pérez, quien antes de ser procurador fue un miembro activo del PLC, señaló que algunas resoluciones que tomó en Procuraduría molestaron al gobierno del presidente Alemán, quien, afirmó, no ha propiciado ningún acercamiento con esa entidad estatal.
“La relación ha pasado de la indiferencia a la confrontación. Mis solicitudes de audiencia han sido ignoradas”, aseveró el funcionario, quien precisó que la Procuraduría de los Derechos Humanos sufrió una reducción en su presupuesto de 1,5 millones de dólares asignados en 2000 a 880.000 dólares este año.
En el II Encuentro Centroamericano de Procuradores de Derechos Humanos y Sociedad Civil, los participantes analizaron, entre otros, los problemas de falta de independencia y reducción presupuestaria que enfrentan las procuradurías, como represalia de los gobiernos para no ser criticados.