- Sobreproducción brasileña sigue en el medio de las previsiones de posible mejoría de precios
- Nicaragua mantiene ventajas
comparativas, asegura especialista
Leslie Nicolás [email protected]
Ante la estrepitosa caída de los precios del café en el mercado mundial, las esperanzas son las últimas que se pierden. Productores brasileños, nicaragüenses e importadores estadounidenses confían en que los precios pueden mejorar en la medida en que se disminuya la sobreoferta existente.
Especialistas y representantes de asociaciones cafetaleras en Brasil y Estados Unidos, en una exclusiva con LA PRENSA, hablaron sobre el tema, y dejaron claro que se hace necesario tomar una medida de urgencia para mejorar la situación de los bajos precios, los que pueden subir siempre y cuando la oferta sea menor que la demanda.
Jorge Esteve, presidente del Consejo de Exportadores de Café del Brasil (Cecafe), explicó que a pesar de todos los esfuerzos que se realicen es difícil el saber cuándo los precios van a reaccionar, pues el café es un cultivo cíclico, y, como tal, tiene sus altas y sus bajas.
Brasil aumentó sus cultivos de café después de la helada ocurrida en 1994, y hasta el año 2000 este país concluyó las renovaciones de plantaciones cafetaleras. En este año las renovaciones de plantaciones ya se han detenido. Los plantíos nuevos han sido más tecnificados, lo que ha producido un aumento en los rendimientos productivos en el Brasil. Con ello los brasileños buscan la disminución de sus costos productivos.
Gracias a estas nuevas plantaciones de café, al ciclo productivo alto que se aproxima y a las pocas lluvias que hubo en invierno, los caficultores brasileños esperan una “buena” cosecha para el 2001-2002.
CAFE DE MALA CALIDAD PROVOCA PERDIDAS
Pero a pesar de que Brasil es un país competitivo en el mercado cafetalero mundial, está perdiendo. La producción de café robusta de Vietnam es uno de estos factores de pérdidas, y no sólo para el Brasil, sino que para muchos países que producen café de muy buena calidad, como es el caso de Nicaragua.
“Si el consumo de café robusta no hubiera aumentado el consumo de café arábica (más suave), se hubiera mantenido en el mercado”, aseguró Esteve.
Henry Dunlop, presidente de la Asociación Nacional de Café en los Estados Unidos, dijo que se espera que la cosecha cafetalera mundial de 2001-2002 sea de unos 115 millones de sacos, cifra que es casi igual al año pasado.
Pero lo que llama la atención es que en los últimos dos años se ha tenido un superávit con más oferta que demanda, lo que significa que hay que buscar un desincentivo para el cultivo a través de los precios, indica Dunlop.
“Ojalá que se encuentre la fórmula entre oferta y demanda para poder mejorar los precios”, agregó.
NICARAGUA CON VENTAJAS COMPETITIVAS
Erick Poncon, presidente de la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua, explicó que los precios ya están teniendo un impacto en la oferta.
“El café nicaragüense es considerado en el exterior como un café de calidad, el problema es la sobreoferta de café de mala calidad”, dijo Poncon.
El café de especialidades también se está viendo bajo presión, pues cada vez hay más productores que quieren ingresar a este mercado, explicó.
No obstante, según los especialistas, Nicaragua tiene ventajas competitivas en el mercado, pues tiene un producto de “alta calidad”. Aunque no toda la solución está en producir café de especialidad o en reducir costos, la solución está en la reducción de la oferta. “Esto, lamentablemente, se va a lograr sólo con la salida de algunos productores del mercado”, agregó Poncon.
Sin embargo, Esteve aseguró que ningún productor dejará de producir, que lo que sí harán será no renovar más plantaciones, para de esa forma contribuir en la mejoría del precio del café en el mercado internacional.
Brasil produjo la cosecha 2000-2001 entre 32 a 35 millones de sacos y se estima que en la próxima cosecha la producción total rebasará los 40 millones de sacos, indicó Esteve.
PRECIOS IMPREDECIBLES
Erick Poncon, presidente de la Asociación de Cafés de Especialidades en Nicaragua, comentó que a pesar de toda la información del café existente es muy difícil predecir los precios.
Por su parte Henry Dunlop, presidente de la Asociación Nacional de Café de los Estados Unidos, dijo que es necesario que los consumidores sepan que ni el productor ni el tostador, ni el exportador ni nadie de la cadena de comercialización están interesados en perder.
Dijo que “esta baja de precios sobrevino de la sobreproducción de café contra la demanda”.
Explicó que esta “mala racha” que están atravesando todos los productores del mundo, afecta a toda la cadena productiva y de comercialización.
“Sólo cuando el productor tiene buena salud productiva es cuando toda la industria está bien, estoy seguro de que los buenos niveles productivos con buenos precios constituyen el interés de toda la industria cafetera mundial, eso es clave”, dijo Dunlop.
Agregó que el cultivo de café ni siquiera es sostenible a los precios actuales, y si se pueden tomar algunas decisiones para corregir los niveles de precios lo haremos inmediatamente, pero es interés de todos el poder aliviar esta crisis.