Alejandro González
Recientemente leí en uno de los diarios locales que uno de las componentes del proyecto del Saneamiento del Lago Xolotlán ha iniciado con la construcción de colectoras y plantas de tratamiento de aguas negras. Esto desde luego es motivo de regocijo. Sin embargo, es necesario tomar en cuenta que la carga de contaminantes que recibe el lago se deriva en gran parte del mal uso del sistema de drenaje pluvial. Lo cual es una fuente de contaminantes que podría minimizar el impacto ambiental positivo de los millones de dólares que se invierten en el tratamiento de las aguas negras.
A diario observamos cómo nuestra costumbre de acumular nuestros desechos en los cauces y tragantes del sistema de drenaje pluvial conducen a la evacuación de todo tipo de contaminantes hacia el lago. Esta práctica tiene repercusiones negativas que impactan no sólo la calidad del agua del lago sino que también tienen repercusiones económicas. En lo que se refiere a la contaminación ambiental del lago podemos enumerar solventes, residuos de lubricantes y substancias químicas que se vierten en los tragantes. Estos tienen su origen en diversas fuentes e incluyen talleres de mecánica, gasolineras y áreas de estacionamiento entre otras. También se pueden enumerar desechos orgánicos como carcasas de animales muertos y toda la gama de desechos sólidos incluyendo recipientes de plástico y desechos domésticos en general que nuestra población descarga en los tragantes del sistema de drenaje pluvial.
El impacto económico se deriva del atascamiento del sistema de drenaje el cual contribuye a inundaciones que causan el deterioro de las carpetas de rodamiento y consecuentemente el deterioro de vehículos.
El tratamiento del drenaje pluvial para evitar los impactos mencionados requiere de la participación de toda la comunidad. Esto se logra mediante un sistema de educación comunal que permite instruir a la comunidad sobre el uso correcto del sistema de drenaje pluvial. Básicamente esto requiere de un esfuerzo conjunto de varias instituciones del Estado y sobre todo de un cambio en nuestras costumbres.
La temática que típicamente se utiliza en programas de educación comunal y en cursos a nivel de escuela primaria y secundaria incluye:
* Uso apropiado de sistemas de manejo y disposición de desechos sólidos.
* Uso apropiado del sistema de drenaje pluvial.
* Cursos sobre el manejo y operación del sistema de drenaje pluvial.
* Cursos sobre la prevención de la contaminación ambiental para negocios e industrias.
Este tipo de enfoque requiere del esfuerzo aunado de municipalidades, ministerios de Educación, Ambiente, Salud y de la participación activa de organizaciones privadas. El costo del uso del sistema de drenaje pluvial es relativamente bajo si toda la comunidad participa de otra forma el costo del mantenimiento del sistema de drenaje pluvial es alto y los costos ambientales y económicos son aún más altos. En el caso del Lago Xolotlán el mal manejo del sistema de drenaje pluvial tiene el potencial de invalidar la inversión de capital para la recolección y tratamiento de las aguas negras, ya que el drenaje pluvial continúa siendo una fuente de contaminantes de consideración. Es así que es imperativo que toda nuestra población y sus instituciones contribuyan en la medida que le corresponda a evitar la contaminación del drenaje pluvial y así evitar la deterioración de nuestros recursos naturales y los costos económicos que esto conlleva.
El autor es presidente de AJGB Internacional, Inc.