Christian Saballos
Nuestro país es uno de los que cuenta con mayores riquezas forestales, sin embargo su cobertura boscosa ha venido disminuyéndose aceleradamente debido al avance descontrolado de la frontera agrícola y los despales ilegales de madera que ha tejido una red de personas inescrupulosas que devoran los bosques y no apoyan a los procesos de reforestación y/o restablecimiento natural del lugar.
Como instituciones de gobierno, somos los primeros focos de críticas negativas que generan opiniones diversas sobre el trabajo de regulación y control que ejercen todos aquellos actores que trabajan en la protección del medio ambiente. Pero no solamente son los Ministerios e Institutos de Gobierno como el: Inafor, Marena, Mag-For, entre otros, los únicos que deben resolver esta situación. Me parece bien mencionar que nuestro país cuenta con suficientes organismos no gubernamentales, alcaldías, asociaciones que aunque no cuenten con recursos económicos sí tienen ese poder de influencia en ser facilitadores y sobre todo ejecutores de las nuevas políticas ambientales que el gobierno impulsa.
Una de las medidas que el Instituto Nacional Forestal realiza, es la conformación de Distritos Forestales que brinden apoyo, fomenten el manejo equilibrado de la explotación maderera y colaboren más estrechamente con los Gobiernos Municipales y los usuarios del sector maderero, en donde la actividad forestal representa un medio indispensable de sobrevivencia y sustento económico, el objetivo de esta transformación es hacer de esta institución un órgano de gobierno más funcional que canalice todos sus recursos y logística técnica, que facilite y reduzca la burocracia actual que se solicita para poder obtener un permiso y planes de manejo operativos para el aprovechamiento forestal.
Estos cambios que se van a impulsar obedecen a las mismas demandas que los madereros y las municipalidades han planteado al Inafor, sobre que se necesita urgentemente de una mayor presencia institucional que acabe o por lo menos reduzca la actividad ilegal de la comercialización de nuestros recursos forestales beneficiando tan sólo a unos pocos.
Se debe mencionar que prácticamente toda la actividad forestal de nuestro país se concentra en la región central y la costa del Caribe, sin embargo actualmente toda la presencia institucional del Inafor está concentrada en la zona del Pacífico, es por eso que esta institución actualmente experimenta todo un proceso de desconcentración y reacomodamiento para darle un nuevo enfoque a lo que debe ser el manejo forestal sostenible.
Perseguimos ser una institución seria que no solamente se le perfile por ser “policías forestales”, siendo su único trabajo el perseguir el contrabando de madera, queremos ser una institución que incentive el fomento que facilite la explotación maderera de manera equilibrada involucrando a todos los sectores que trabajan para y por el sector forestal de manera armónica.
Pero el éxito de esta transformación y este gran esfuerzo institucional sólo tendrá su impacto positivo si las Autoridades Municipales, Organismos no Gubernamentales, madereros y dueños de bosques, pero sobre todo la población en general tome conciencia que el manejo forestal sostenible es una base importante para el desarrollo económico del país y que los bosques de Nicaragua representan los pulmones de oxígeno más grande de Centroamérica por lo que desde ya debemos asumir la responsabilidad de incentivar un aprovechamiento forestal equilibrado que respete nuestro ecosistema y proteja a su vez a nuestros bosques.
* Divulgador del Inafor.