- Considera que hablar de propiedad intelectual en el país es un tema muy complejo. Por un lado, hace falta cultura sobre el derecho y aplicación de su legislación. Por el otro, el país carece de profesionales expertos en el tema. Pese a esas condiciones, la aplicación de los derechos y protecciones avanza a paso medio, pero seguro
María Antonia López [email protected]
Temerosa de entrevistas que profundicen sobre su vida. Se declara como una persona defensora de los derechos privados a más no poder. Mas lo que destaca en esta mujer, amable, de amplia sonrisa, es su capacidad y esfuerzo para lograr que paulatinamente los asuntos concernientes a la propiedad industrial y derechos de autor se conozcan y apliquen de forma sostenida.
Ambrosia Lezama, se trasladó a trabajar al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) donde le encomendaron modernizar los procesos de propiedad industrial y la utilidad del sistema. Considera el tema como altamente controversial, pero de mucha utilidad para los países.
LP: ¿Qué pasó con esa modernización, empezó su trabajo con la propiedad industrial y de repente se convirtió en una oficina más grande?
AL: En 1995, el país, estaba dividido en dos áreas: la propiedad industrial era eminentemente del Ministerio de Economía y Derechos de Autor estaba siendo atendido por el Ministerio de Educación. Pero, con la reforma de la Ley 290 donde se organiza el Poder Ejecutivo, Derecho de Autor se une a Propiedad Industrial. En ese sentido, estamos dirigiendo las dos grandes ramas. Propiedad Industrial abarca marcas, patentes, diseños, modelos de utilidad, variedades vegetales, circuitos integrados entre otras cosas y la segunda rama, en Derechos de Autor entran todas las obras literarias, artísticas, científicas y conexas.
Es un tema tan importante y tan difícil. No tenemos recursos, no tenemos gente preparada. Lamentablemente, en las universidades el tema de la propiedad intelectual no lo han incorporado dentro del pénsum académico. Cuando los estudiantes terminan la carrera nos encontramos profesionales con conocimientos muy vagos y a veces sin nada sobre propiedad intelectual, y debería verse en las ingenierías, en derecho, economía, porque cuando un empresario llega a dirigir una industria desconoce que debe tener registrado y protegido sus signos distintivos para que su empresa florezca, si no puede enfrentarse a problemas de competencia desleal, los sacan del mercado, el producto no puede ser competitivo en el mercado, puede tener problemas de derecho del consumidor. La propiedad intelectual es una arma, donde el profesional de cualquier especialidad debe tener conocimientos básicos.
LP: ¿Se está haciendo algo para coordinar con las universidades?
AL: Estamos haciendo, no lo suficiente como quisiéramos, pero estamos haciendo. Trabajamos con algunas universidades privadas que en algún momento han dado apertura al tema. Las universidades deben acercarse a nosotros, que nos permitan llegar donde ellos para transmitir la importancia de la propiedad intelectual.
Por ejemplo, deben estar al tanto de la transferencia tecnológica que está llegando al país, en qué ramas se está invirtiendo y cómo se están dando los adelantos a nivel mundial.
LP: Me decía que es un tema muy difícil, ¿tiene que ver con los recursos, con la aplicación de las leyes…?
AL: Creo que es difícil por dos motivos: uno porque no contamos con profesionales que entiendan bien la materia, en cómo se divide la propiedad intelectual, para qué sirve. Y es difícil porque nos enfrentamos a un reto: reconvertir la propiedad intelectual que está diseñada desde los años 30 y consolidada en los años 60 para adecuarla a un nuevo siglo. Las universidades y los centros de investigación estaban aislados. El tema de propiedad intelectual se ve como un sistema registral, ése no es el fin, sino que el artista, el dueño de una marca, una patente, pueda explotarla. Las oficinas creadas deben transmitir seguridad, innovación y a la par continuar con las tareas cotidianas de registrar y proteger.
LP: ¿Por qué no se identifican los beneficios que hay detrás de todo esto?
AL: Porque eso lleva a un proceso de cultura hacia determinados temas, la sociedad tiene que educarse, compenetrarse en la importancia de esos temas y esos intereses. Lo segundo es, la falta de recursos, porque autoridades que deciden sobre el tema no tienen esa visión de la importancia que reviste la propiedad intelectual dentro del contorno económico del país.
A veces se dice que hay que anular leyes, pero así no se resuelven los problemas, sino educando, formando y teniendo una visión de futuro.
Por ejemplo, la ley de obtención de vegetales que está ligada a los transgénicos, quieren suspenderla o derogarla, cuando lo que se tiene que hacer es tomar medidas para que el campesino que va a sembrar, tenga conciencia de lo que le puede resultar y luego instituciones como el Ministerio de Salud, Ambiente y otras se fortalezcan para que adviertan, divulguen y eduquen.
Es un ejemplo, de los temas más controversiales, no podemos negar que estamos en el momento de la biotecnología, es uno de los elementos de la propiedad intelectual, que va más allá del tema como tal. Por otro lado, el país como tal debe tener fortaleza para eso.
LP: De los dos ámbitos, propiedad industrial y derechos de autor ¿cuál es el más desarrollado en el país?
AL: La propiedad industrial es la que más se ha capitalizado y experimentado, el país ya tenía una experiencia en marcas. En 1968, con el convenio centroamericano, el país se capitaliza y retoma toda una experiencia para la protección de signos distintivos. Diría con certeza que allí ha sido nuestra mayor experiencia, y hoy en día todos estamos aprendiendo sobre derechos de autor, desde las autoridades hasta los mismos intérpretes, productores y demás.
Nos queda impulsarla más para que se sientan los beneficios y proteger a todos los que trabajan ligados al tema.
LP: Hace falta organización para que se sientan los beneficios, por ejemplo, hubo algunos movimientos contra los reproductores de casetes, pero siguen vendiéndose en la calle…
AL: Una de las cosas que tenemos que fomentar es la cultura al respeto, difícilmente aquellas personas que han venido haciendo actividades inapropiadas e ilícitas se vayan a reconvertir de la noche a la mañana. Eso es difícil. No hemos desarrollado el espíritu de respetar la propiedad ajena. El caso de los caseteros es clásico, de alguien que quiere apropiarse del trabajo del otro y por eso están las medidas judiciales que tendrán que respetarse y esperar a lo que diga la autoridad competente.
LP: Pero hubo un movimiento al respecto…
AL: Están trabajando, es más, a principios de agosto irá una delegación de los privados a Río de Janeiro, donde conocerán la experiencia de cómo hacen respetar sus derechos. Esta es una invitación hecha para el gobierno, pero a nosotros nos interesa capacitar al que verdaderamente le va a dar el fruto inmediato. Los autores y artistas están trabajando. Tanto nosotros como ellos estamos trabajando.
LP: Esta oficina se suponía que iba a funcionar como receptora para la propiedad intelectual, ¿está dando resultados?
AL: Esta oficina tiene como funciones el registro, la promoción, divulgación, transferencia de tecnología, la reconversión del sistema. Nosotros, por falta de recursos no tenemos un marco de acción mayor, pero han venido de todos los departamentos mostrando interés por el trabajo que estamos haciendo aunque es lento, pero tiene bases sólidas para que no se detenga por cambios administrativos, tener todo computarizado, aplicación correcta de la legislación para que se pueda extender en el tiempo.
LP: Dentro del marco legal, trabajan con seis leyes, ¿hay otros aspectos pendientes que deben anexarse?
AL: Tenemos seis leyes que conforman el marco, son la Ley de Derechos de Autor, la de Señales Portadoras de Satélites, la de Variedades Vegetales que está unida con el campo educativo mediante un comité calificador, la de Patentes, la de Marcas y signos distintivos, la sexta está relacionada con los Circuitos Integrados.
Esta legislación está unida a convenios internacionales que a su vez fortalecen la legislación nacional.
LP: ¿Existen normativas o reglamentos que sea necesario añadir?
AL: Desde luego que sí, nosotros apenas estamos completando lo básico de la propiedad intelectual, otros países han avanzado más. Estamos apenas completando el primer piso de lo que va a ser la fortaleza del sistema.
Ya vendrán otros compromisos como los tratados sobre internet el WWCT y el WWCPT que van a dar mayor protección al ámbito del derecho de autor, otros serán en el campo de patentes de propiedad industrial lo que es el Tratado de Cooperación de Patentes y que Nicaragua no ha suscrito todavía. También otras legislaciones sobre competencia desleal y observancia. Nosotros apenas estamos queriendo completar el primer piso de lo que es la propiedad intelectual con sus dos grandes componentes.
Aunque nos hace falta la publicación de dos reglamentos que confiamos salgan pronto: el reglamento de marcas y de la ley de patentes, diseños y modelos industriales.
LP: De cara al exterior ¿qué beneficios ha logrado Nicaragua?
AL: Ha dado buenos resultados. Recientemente Nicaragua aprobó el examen ante la Organización Mundial de Comercio, dando una imagen de apertura a las inversiones, que deseamos el progreso. Demostramos al mundo entero que somos un país serio y respetamos la propiedad intelectual.
LP: En la práctica de las leyes, los nicaragüenses en el exterior, ¿están protegidos?
AL: Eso le corresponde al particular. Si se pierde una obra, como autor tienen que hacer respetar sus derechos en otros países, el Estado está para facilitar el trabajo, oficinas como la nuestra les guía pero no va a ser el ministerio, ni el Estado, ni la funcionaria la que va a tomar el nombre y llegar a determinado país a hacer respetar ese derecho y lo que tiene que hacer es abocarse con nosotros y permitir algún peritaje que le cueste menos a él. El país lo que da es la adhesión a los convenios y allí entra la importancia de los acuerdos internacionales, invocando a esos tratos.
LP: De manera general ¿se ha avanzado mucho o poco en materia de propiedad intelectual en el país?
AL: Como yo quisiera no. Se ha avanzado en término medio, porque teníamos una legislación muy vieja, la Ley de Patentes de 1899 duró un siglo en el país, cambiar todo ese sistema no ha sido tan fácil, todavía no podemos ver los resultados. Con la Ley de Derechos de Autor apenas vamos a cumplir un año de haber entrado en vigor. Tenemos que dar el tiempo para examinar, evaluar lo que se ha hecho y en base a eso, poder decir que esta ley ha dado sus frutos. Con la Ley de Obtenciones Vegetales todavía no se ha hecho una examinación de un producto, y por tanto no se puede decir si es buena o es mala. Es por eso que yo estoy convencida, y por eso estoy al frente de esta institución porque las leyes son buenas.
JINOTEGANA, PEDAGOGA Y ABOGADA
– Nacida en Jinotega.
– La familia Lezama es reconocida en el Norte como muy estudiosos y formadores de generaciones.
– Sus padres han sido educadores de por vida.
– La influencia paterna dio lugar para que sus primeros pasos por la universidad los diera en los pasillos de la escuela de Pedagogía.
– Realizó una segunda carrera, en 1994, se recibió de Licenciada en Derecho.
– Tiempo después se integra al Ministerio de Fomento Industria y Comercio para integrarse a la oficina de propiedad industrial.