Perseguidores de la fe

Wilfredo Navarro

Mostrar pomposamente un crucifijo en el pecho, para efectos propagandísticos, es politiquería ofensiva y una burla a los verdaderos sentimientos cristianos de los nicaragüenses.

No es Daniel Ortega el indicado para lucir crucifijos ni para hablar de la palabra de Dios, ni de amor al prójimo, pues su conducta y sus actos contra la Iglesia Católica y contra los nicaragüenses, durante el gobierno sandinista, fue ultrajante para sacerdotes, monjas, pastores y para todos los cristianos que vieron atropellados sus tradiciones y principios religiosos, así mismo el orteguismo manipuló algunos sectores confundidos con la llamada “iglesia popular” que no era más que una quintacolumna destinada a socavar los cimientos de la verdadera Iglesia y doctrina cristiana.

La más respetada figura viviente del cristianismo como es el Papa Juan Pablo II fue humillada y escarnecida hasta la saciedad por la dirigencia sandinista en su primera visita a Nicaragua el 4 de Marzo de 1983. No en vano el Papa llamó “la noche oscura” al gobierno de Ortega, pues sufrió en carne propia los zarpazos de quienes querían instrumentalizar políticamente la religión.

Para refrescarle la memoria al pueblo de Nicaragua sobre el comportamiento del FSLN como perseguidor de la fe, presento una somera serie de hechos anticristianos del gobierno frentista:

1.Ofensas y humillaciones al Papa Juan Pablo II en su primera visita a Nicaragua en 1983, durante la “noche oscura”.

2.Expulsión del país del Obispo de Bluefields, Salvador Schaeffer, en compañía de miles de miskitos perseguidos por el ejército del FSLN.

3.Expulsión de sacerdotes salesianos de Masaya.

4.Encarcelamiento, persecución, chantajes y proceso contra el padre Amado Peña.

5. Montaje inmoral, propio de mentes enfermas, contra Monseñor Bismarck Carballo.

6. Expulsión, tanto de su diócesis como del país, del entonces Obispo de Juigalpa, Monseñor Pablo Antonio Vega, a manos de sujetos amparados en la oscuridad de la medianoche.

7. Expulsión del país de 32 sacerdotes de diferentes órdenes religiosas sin fundamento alguno.

8. Impidieron el ingreso al país de 20 sacerdotes.

9. Cierre y clausura de Radio Católica por 18 meses en 1986.

10. Intervención y allanamiento de Coprosa, Organización de apoyo a la Iglesia Católica, con la destrucción y confiscación de todos sus bienes y nuevas amenazas de muerte efectuadas por el jefe de la Seguridad del Estado a Monseñor Bismarck Carballo.

11. Bombazos y destrucción de templos católicos en León y Masaya en los años 90, por confesos militantes sandinistas.

12. Maltratos, persecución y acoso a monjas católicas de Estelí.

13. Manipulación, adulteración y edición por parte de la Seguridad del Estado de pasajes de la Biblia y del Evangelio.

14. Encarcelamiento de misioneros, pastores evangélicos por el Ministerio del Interior, lanzando a las turbas en hostigamiento a sus familias y poniendo rótulos chantajistas en sus hogares.

15. Campaña de ofensas, calumnias, mentiras y amenazas de muerte contra el Cardenal Obando y otros obispos por su papel en defensa de la vida y contra el aborto.

16. Intentos de asesinar al Cardenal Obando y Bravo.

17. Confiscación del Templo Judío (Sinagoga).

18. Confiscación de todos los Templos Mormones del país.

19. Confiscación de las Iglesias de los Testigos de Jehová.

20. Persecución y cierre de las Iglesias Adventistas.

21. Persecución y cierre de Iglesias de Asambleas de Dios.

22. Asesinatos y decapitaciones de Delegados de la Palabra y Pastores de diferentes denominaciones en Matagalpa y la Costa Atlántica.

23. Campaña de desprestigio y ofensas en contra de la Iglesia Católica.

24. Apoyo e impulso a la “iglesia popular” y teología de la liberación para debilitar a la Iglesia Católica.

25. Hostigamiento a Monseñor Oswaldo Mondragón (q.e.p.d.).

Sin contar el daño profundo, que todo lo anterior y actos que omito, hicieron en los principios religiosos y morales de nuestros jóvenes que amparados en el libertinaje que el gobierno les facilitaba sufrieron y continúan sufriendo las consecuencias de esos desaciertos.

Con este listado de algunos de los abusos antirreligiosos del FSLN contra el pueblo de Nicaragua ¿puede Daniel Ortega ostentar un crucifijo sin enlodarlo y sin ofender la fe religiosa del pueblo?, ¿puede hablar de amor alguien que ha vivido permanentemente en el odio? Juzgue usted, amigo cristiano y católico.

¡Dios nos libre de un regreso al pasado!

* El autor es diputado por el PLC.  

Editorial
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