Mineros y cocaleros bolivianos han protestado demandando reivindicaciones sociales y económicas. LA PRENSA/AP.

Cocaleros bolivianos chocan con el Ejército

Raúl Burgoa (AFP) LA PAZ.- Los enfrentamientos entre tropas del ejército y la policía con productores de coca arrojaron en Bolivia un saldo de al menos 20 heridos en 48 horas, en tanto que los sindicatos campesinos anunciaron este viernes un inminente corte “armado” de rutas. Las refriegas se registraron en la comarca de La […]

Raúl Burgoa (AFP)

LA PAZ.- Los enfrentamientos entre tropas del ejército y la policía con productores de coca arrojaron en Bolivia un saldo de al menos 20 heridos en 48 horas, en tanto que los sindicatos campesinos anunciaron este viernes un inminente corte “armado” de rutas.

Las refriegas se registraron en la comarca de La Asunta y otras poblaciones de la región de los Yungas, emplazada en unos contrafuertes andinos, adonde el gobierno de Bolivia desplazó la víspera un contingente de 750 efectivos para colaborar en tareas de destrucción de unas 1,700 hectáreas ilegales de sembríos de coca.

Un primer choque entre efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y los campesinos cocaleros se registró la víspera con un saldo de tres heridos, mientras un segundo incidente la mañana de este viernes sumó al menos 15 heridos más, entre ellos dos policías.

El ministro de Gobierno (Interior), Guillermo Fortún, insistió en que los efectivos oficiales buscan destruir sólo las plantaciones excedentarias destinadas al narcotráfico.

“De acuerdo a la ley, hasta 12,000 hectáreas son las aceptadas y es eso lo que nosotros vamos a respetar, hectáreas de hoja de coca que tienen un uso lícito en el país”, acotó en tanto su colega de Agricultura, Hugo Carvajal.

Ante el clima de beligerancia con las tropas, la autoridad llamó a la calma a los cocaleros de los Yungas —zona tradicionalmente productora de café y cítricos entre otros frutos tropicales— y dijo que trataba de arribar a un acuerdo con los sindicatos de agricultores.

Carvajal subrayó que La Paz respetará las plantaciones de coca tradicional, destinada a usos rituales, artesanales y medicinales.

En arduas negociaciones desde fines del año pasado, el gobierno acordó con los cultivadores la destrucción compensada económicamente de plantaciones ilegales de coca, base para la fabricación de cocaína.

Sin embargo, los comunarios se enfrentaron con piedras y palos a las tropas al estimar que con el desplazamiento del contingente “el gobierno decidió la militarización de nuestro municipio”, según el alcalde de La Asunta, César Zamorano, y el dirigente sindical, Enrique Mamani.  

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