Amalia Morales [email protected]
Tres personas distintas, pero con tragedias parecidas coincidieron en las emergencias de los hospitales capitalinos este fin de semana.
A uno lo hirieron de tres balazos en el Mercado Iván Montenegro. A otro le asestaron una puñalada en el Mercado Oriental. El tercero, casi se electrocuta por una conexión ilegal.
Xavier Medina tiene el brazo izquierdo hinchado y enyesado por los dos balazos que cruzaron su brazo, hace varios días. Medina ubicó la dirección de los disparos, pero desconoce a quienes le tiraron. “Eran desconocidos”, afirmó y agregó que la desgracia le llegó cuando esperaba el bus que lo llevaría al Reparto Schick.
A diferencia de Medina, Pedro Joaquín Baquedano, de 19 años, sí conoce al que lo apuñaló. No lo identificó con nombre y apellidos, pero sí lo ha visto antes en el Oriental, donde él trabaja como acarreador.
Precisamente el sábado por la noche, antes que le enterraran la bayoneta, en el costado derecho a la altura de su cintura, Baquedano cobraba con una cena los acarreos que había hecho a la dueña del comedor. Y por quitarle esa comida, la que se rehusó a entregar, lo atacaron dos sujetos.
Uno le golpeó la nariz y el otro no reparó y lo cortó con el puñal. Sin embargo, su estado no era tan grave. Ayer mismo fue dado de alta.
MUERTE ESTUVO CERCA
También le dieron de alta a Emilio Moreira de 46 años, quien se llevó tremendo susto con una conexión eléctrica.
Moreira, poblador del Barrio la Luz, quiso hacerle un favor a una vecina, que se quedó sin servicio eléctrico, pero no pudo. Cuando se subió al techo e intentó establecer una conexión ilegal con el tendido eléctrico se golpeó con un cable de 110 voltios. “Vi la muerte de cerca”, dijo Moreira todavía asustado, el pasado sábado, antes de abandonar el Hospital Lenín Fonseca, donde se atendió.