Wilder Pérez R. yNoel Hernández [email protected]
Los dos actos de celebración del Día Internacional de los Trabajadores que se sucedieron la mañana de ayer en distintos puntos de Managua, transcurrieron sin que se reportara ningún incidente.
Este Primero de Mayo se celebró con dos marchas: una realizada por el Congreso Permanente de Trabajadores (CPT) la cual fue encabezada por el candidato a Presidente del PLC, Enrique Bolaños; y la otra fue organizada por el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) donde participó Daniel Ortega Saavedra por el Frente Sandinista.
Datos extraoficiales de algunas agencias internacionales estimaron que el acto presidido por Bolaños convocó a una 800 personas, mientras que la marcha del FNT se estimó en cerca de dos mil personas.
SALARIO MINIMO
La marcha del Frente Nacional de los Trabajadores, cuyo acto se realizó frente al cine González, hizo énfasis en las denuncias que los trabajadores deben hacer sobre los actos de corrupción donde ha estado involucrado el gobierno en turno.
Gustavo Porras, representante de la Federación de los Trabajadores de la Salud (Fetsalud) y miembro del Frente Nacional de los Trabajadores, expresó que con la marcha se quiso dejar planteado que la lucha de los trabajadores es derrotar la corrupción gubernamental.
“Estamos convencidos que uno de los obstáculos más importantes que tiene los trabajadores es la corrupción gubernamental, son miles de córdobas los que se van”, expresó.
Al mismo tiempo que hizo énfasis en las demandas históricas del empleo y aumentos de salarios. “No es posible que aquí esté un salario mínimo de 550 córdobas mientras existan ministros que ganan 25 mil dólares mensuales”, señaló el dirigente.
En ese sentido dijo que las organizaciones sindicales preparan una propuesta de Ley de Regulación del Funcionario Público de Nicaragua y de esa manera establecerles un salario mínimo. De igual manera se pretende tener participación en la toma de poder del Estado.
MEDIDAS ECONOMICAS SUAVES
La marcha CPT no fue deslumbrante. A pesar que fue apoyada por obreros de los departamentos, el número no pasó el millar.
Los miembros de la CPT Independiente reclamaron que las medidas económicas del Fondo Monetario Internacional fueran más “suaves” y que el gobierno se fijara que los cafetaleros velan por sus intereses y no por los de los cortadores de café.
Pocos contestaban las consignas gritadas por sus líderes y muchas pancartas fueron destruidas antes de alzarlas.