- Luis González impresiona también por su durabilidad
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Desde 1998, su cuello extenso y su angosta figura, han dejado de ser los factores que más resaltan en Luis González, el artillero de los Diamondbacks.
El bateador que ha sido capaz de nivelar el récord de más jonrones para el mes de abril en la Liga Nacional, inició una carrera de discreto despegue en 1990 con Houston y tras un tour por Chicago, Detroit y antes otro regreso a Houston, para después establecerse en Arizona, se encuentra en pleno ascenso y su proyección parece insospechada.
No obstante, lo interesante es descubrir que González no es un solo un bateador que en forma súbita ha irrumpido como jonronero, sino que se trata de un consistente pelotero que en plena madurez, parece listo para sortear cualquier tipo de retos, mientras empuja a los Diamondbacks en su intento de eludir el sótano en la División Oeste.
Sin embargo, más que el propio hecho de empatar y establecer un récord, lo que resulta más impresionante en Luis es su durabilidad como jugador. El año pasado jugó los 162 partidos de la temporada y desde 1998, ha jugado un mínimo de 152 desafíos por año, en una llamativa demostración de consistencia y utilidad para su equipo.
No obstante, entre 1990 y 1995, la carrera de González parecía ir hacia ningún lado. Es lo que se piensa de alguien que no es capaz de volar por sobre los 15 jonrones y las 79 empujadas por campaña. Eso era este pelotero nacido en Tampa, Florida en 1967. Sin embargo, se sometió a un intenso programa de fortalecimiento y ahora recoge frutos.
Después de la temporada de 1997, en la que González apenas disparó 13 tablazos a las tribunas, contrató como adiestrador físico a Brad Andress, un exlineman en Penn State, y los resultados no se hicieron esperar. Terminó el año con 23 palos a las gradas y desde entonces ha sido un progreso constante. Saltó a 26 en 1999 y a 31 el año pasado.
No sabemos hasta donde será capaz de llegar ahora, pero su despegue no es algo que se puede subestimar. Lo que es evidente, además de su cuello, es que se trata de algo más que un repentino bateador de poder. Tiene consistencia y durabilidad.
EL RECORD
El sábado González descargó su metrallazo 11 de la temporada en apenas 17 juegos de Arizona. Ha empatado con Willie Stargell (1971), Mike Schmidt (1976) Barry Bonds (1996), Gary Sheffield (1996) y Larry Walker (1997), quienes también se fueron a las gradas 11 veces en el mes inicial.
Ahora su búsqueda son los 13 jonrones que disparó Ken Griffey Jr. de Seatlle en 1997. Esa es la marca para las Grandes Ligas en abril. Claro, hay meses en los que alguien se vuela la cerca hasta 20 veces en un mes, como lo hizo Sammy Sosa en junio de 1998.