- Ingenieros y arquitectos critican política oficial ante desastres y exigen aplicación del Código de la Construcción
Benjamín Blanco [email protected]
Si hoy ocurriera en la capital un terremoto de la misma magnitud del que destruyó a Managua en diciembre de 1972, morirían más de 20,000 personas, habría decenas de miles de heridos y los daños materiales serían superiores a los 1,500 millones de dólares, según estima un documento elaborado por la Asociación Nicaragüense de Ingenieros y Arquitectos (ANIA).
Estas pavorosas cifras fueron estimadas en base al cálculo de que si 10,000 personas murieron en el terremoto de 1972, cuando Managua tenía una población aproximada de 450,000 habitantes, actualmente las pérdidas de vidas superarían las 20,000 personas, tomando en cuenta que ahora la ciudad tiene un millón cien mil habitantes.
Sin embargo, según los mismos cálculos, esta cifra podría alcanzar los 30,000 muertos si un terremoto ocurriera en horas laborables, debido a que de lunes a viernes la población de Managua alcanza casi el millón y medio de habitantes al sumar a las personas de los departamentos que trabajan en la capital.
EXIGEN APLICAR CÓDIGO DE LA CONSTRUCCIÓN
En vísperas de la conmemoración del terremoto ocurrido en Managua el 31 de marzo de 1931, es decir hace 70 años, los profesionales de la construcción agrupados en ANIA, criticaron enérgicamente el bajo presupuesto que el Estado destina a la labor de prevención ante un desastre telúrico.
“Así como se buscan fondos para construir puentes, carreteras, etc., también hay que preocuparse para que las viviendas de los nicaragüenses en todos los departamentos del país que no soportarían un fuerte sismo, sean reforzadas de alguna manera o sean sustituidas por nuevas viviendas”, dijo a LA PRENSA, Roberto Urroz Castillo, presidente de ANIA.
“Es cierto que es un programa de gran envergadura, que demanda muchísimos fondos pero hay que empezarlo a hacer porque si no será desastroso ante tantas muertes y los daños materiales que habría”, consideró Urroz.
Entre las recomendaciones que realizó ANIA en su documento llamado “Riesgos Inminentes de Terremotos en Managua y Resto del País”, se enumera la revisión y puesta en vigencia del Código de Construcción existente en todas las ciudades localizadas en la región del pacífico del país.
También proponen normar y vigilar el cumplimiento del control de calidad de los diversos materiales de construcción.
«MANAGUA SE DESHIZO COMO CASTILLO DE NAIPES»
El 31 de marzo de 1931 a las 10:23 minutos de la mañana, un Martes Santo, justo cuando millares de capitalinos realizaban compras en los mercados para celebrar la Semana Mayor, un terremoto devastador arrasó Managua.
En esa época, Nicaragua no disponía de una red sísmica como ahora, pero el terremoto fue registrado por los sismógrafos de la red mundial en Estados Unidos, con una magnitud 5.8 en la escala Richter, aunque estos aparatos –que obviamente no eran tan modernos–, ubicaron el epicentro cerca de Matagalpa, es decir con un margen de error de 130 kilómetros, según revelaron expertos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
El sismo tuvo como epicentro la falla que más tarde tomó el nombre de “Falla del Estadio”.
“Managua se deshizo como un castillo de naipes”, reza un titular de LA PRENSA al conmemorar la tragedia en marzo de 1941, 10 años después.
Según registros históricos, se estima que más de 6,000 personas murieron ese día en cuestión de segundos.