Estamos a pocas horas de iniciarse la ceremonia más esperada del mundo del espectáculo: la entrega de los Premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en Estados Unidos, los Óscares. Esa estatuilla que mide apenas 34 centímetros, pesa 3 kilos y posee un nombre común, ha motivado a miles de actores, actrices, directores, productores a probar suerte en el medio la gran pantalla a lo largo de la historia. Tal es el poder que ejerce que la prensa de hoy le atribuye poderes casi milagrosos, capaces de transformar a un actor novato en una auténtica superestrella de Hollywood de la noche a la mañana.
En el Shrine Auditorium, sede de la gala por última ocasión, habrá más bullicio que nunca. Desde las siete y media de la mañana, los miembros de seguridad abrirán las puertas a los centenares de fans que desde días atrás guardan cola alrededor del auditorio, esperanzados por conseguir uno de los mil sitios disponibles para el público en las gradas situadas en ambos lados de la alfombra roja y así ser uno de los pocos privilegiados en ver a su estrella favorita.
Muchos de ellos van provistos de camisetas, gorra o banderolas con el título de su película favorita entre las cinco nominadas o con el nombre de algunos de los actores o actrices que compiten por el Oscar.
Las medidas de seguridad para esta ceremonia son verdaderamente increíbles, principalmente en el Jefferson Boulevard, la calle que da acceso al Shrine, la que muy convenientemente siempre es adornada con estatuas del Oscar. El tráfico particular se cierra para facilitar el acceso a las más de 1,200 limusinas que se estiman llegarán con los invitados a la ceremonia. Mientras tanto, la excitación en las gradas es cada vez mayor esperando el momento en que empiecen a entrar los famosos por la alfombra roja.
NOVEDADES DE LA 73ª EDICION DE LOS OSCAR
La conducción de la ceremonia de este año va a correr a cargo de Steve Martin, reconocido humorista, actor, guionista y productor. El presentador por excelencia, Billy Cristal, rehusó ser el maestro de ceremonias (por lo que estamos muy agradecidos) porque finaliza, cinco días antes de la ceremonia, el rodaje de su última película, por lo que no hubiera tenido tiempo para preparar sus “gags”.
Otra novedad de esta ceremonia a realizarse el próximo domingo es que el Shrine Auditorium de Los Ángeles lleva años siendo el escenario perfecto para esta mítica entrega de premios. Pero todo parece indicar que será su última noche, porque la 74ª. edición de los Oscar, tendrá lugar en el nuevo anfiteatro que se está construyendo en la esquina de Hollywood y Highland.
No se sabe si la actuación de Pedro Almodóvar el año pasado ha tenido algo que ver con esto, pero lo cierto es que en la actual edición los organizadores han pedido a los posibles ganadores que no alarguen su discurso más de 45 segundos.
Este año la Academia pidió activismo a sus estrellas. Ya sea entregando premios o simplemente sentados en la butaca sonriendo a las cámaras. Muchas veces, el acto se ha visto desmerecido cuando actores con ejércitos de seguidores han rechazado asistir si no estaban nominados, como es el caso de Brad Pitt y Leonardo di Caprio.
Para esta edición, Catherine Zeta-Jones, Kevin Spacey, Kate Hudson, Juliette Binoche y Jennifer López han aceptado ser presentadores. Y los que han confirmado su asistencia: Chow Yun-Fat, Nicholas Cage, Anthony Hopkins, Angelina Jolie, Hilary Swank, Ben Stiller, Michael Douglas, Morgan Freeman, Halle Barry, Mike Myers, Russell Crowe y Julia Stiles.
EL «MODUS OPERANDI» DE LA ACADEMIA
Todas las votaciones para los premios de la Academia son efectuadas en el marco de una elección secreta, auditada y vigilada por la firma contable Pricewaterhouse Cooper, de Los Ángeles, California, reconocida por su imparcialidad. El secreto es mantenido por los auditores y los resultados de la votación no son revelados sino hasta que los sobres son abiertos en el escenario durante la presentación.
Debido a que el universo de las personas que laboran en la fabricación de sueños es de inconfesables proporciones, la Academia solamente otorga el Oscar a quienes hayan destacado por encima de los de su especialidad, tanto frente como detrás de las cámaras.
Los premios a los logros más importantes —tanto individuales como colectivos— durante el año están representados en 24 categorías; cinco de ellas están restringidas solamente para los miembros de más alta jerarquía en la Academia. Los directores solamente son nominados por sus logros en ese campo. Todos los miembros, en cambio, pueden ejercer su voto en la categoría de Mejor Película.
Por otra parte, como adición a las categorías en las que pueden votar todos los miembros de la Academia, la Junta de Gobernadores del organismo está encargada de elegir a los ganadores de los reconocimientos a la labor técnica y científica del cine; los premios honorarios y otros galardones, además del premio Irving G. Thalberg —consistente en un busto de bronce del aclamado productor— que le es entregado a los productores responsables de la más alta calidad durante la realización de una película.
Otros importantes reconocimientos que entrega la Academia son el premio Jean Hersholt a la Labor Humanitaria, y el premio Gordon E. Sawyer para los innovadores en el campo tecnológico del séptimo arte. Ambos son dos estatuillas con la forma del Óscar. ¿Acaso valdría la pena recibirlo si tuvieran otra forma.
STING PARTICIPARA EN LA CEREMONIA
El cantante Sting participará activamente en la ceremonia por primera vez en su carrera. Interpretará “My funny friend and me”, del film “Kuzco”, una producción de la factoría Disney por la que es candidato a la mejor canción original.
También la techno-diva Björk ha aceptado hacer una presentación musical a lo largo de la gala. Ella está nominada en la categoría de mejor canción original, por su dúo con Thom York del grupo Radiohead por la canción ‘I ve seen It All’ y que pertenece a la banda sonora del film “Dancer in the dark”. Se rumora que este Oscar para la nórdica está asegurado en consolación por no haber sido nominada en la categoría de mejor actriz.
Los organizadores del evento han sido muy claros: es una ceremonia privada, un acto por y para las estrellas. La gente de la calle, que lo vea por televisión. Todas las entradas son nominativas e intransferibles. Esta medida tan selectiva pretende evitar que miembros de la Academia vendan su entrada por Internet. En 2000 se llegaron a pagar veinte mil dólares por una entrada.
Dino de Laurentiis, bajo cuya producción se han rodado títulos tan conocidos como “La Strada”, “Guerra y Paz”, “Barbarella”, “Conan el Bárbaro” y “‘Hannibal”, será homenajeado en la ceremonia. Se le hará entrega del prestigioso galardón “Irving G.Thalberg Memorial Award”, en recompensa a todos sus años de trabajo.
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