- El “blindaje financiero” asciende a 40,000 millones de dólares
- “Las medidas de austeridad brillan por su ausencia
Oscar J. Serrat (Agencias)
BUENOS AIRES.- Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegó el martes para revisar la economía y pedirle al presidente Fernando De la Ruá el cumplimiento de los compromisos adquiridos en diciembre pasado.
Entonces, se acordó para Argentina un “blindaje financiero” por casi 40,000 millones de dólares. Entretanto, el Ministro de Economía, Ricardo López Murphy, nombrado el 5 de marzo, todavía no anuncia su paquete de medidas de austeridad, cuyos lineamientos anticipó el martes a sus colegas durante una reunión de gabinete presidida por De la Ruá.
El objetivo central de las medidas, según López Murphy, es “corregir el desvío del programa que el presidente anunció” a fines del año pasado. El supuesto “desvío” se produjo en parte, por la resistencia que algunas de las medidas encontraron en el seno de la coalición gubernamental Alianza, cuyos legisladores las frenaron en el Congreso.
El diario La Nación atribuye al principal portavoz del FMI en Washington, Thomas Dawson, haber declarado que el desvío de las metas de déficit fiscal durante los dos primeros meses del año “es lo suficientemente significativo como para requerir que se tomen medidas que lo corrijan”.
En los medios económicos locales se estima que el déficit presupuestario en el primer trimestre de 2001 sería de entre 600 y 700 millones de dólar por encima de los 2,100 millones acordados con el FMI.
Para todo este año el gobierno se comprometió a un déficit que no supere los 6,500 millones de dólares, cifra que sobrepasaría de seguir el actual ritmo de endeudamiento.
La misión del FMI, encabezada por Tomás Reichmann, iniciará sus contactos con el gobierno el miércoles, y según los informes que llegan de Washington, reclamará al ministro López Murphy un nuevo ajuste fiscal, como condición para recibir los desembolsos del “blindaje”.
El ministro López Murphy propondría un ahorro presupuestario de entre 1,500 y 2,000 millones de dólares y un plan de “racionalización”’ del aparato gubernamental. Los compromisos incluyeron un “pacto fiscal” con las provincias, para mantener inmodificados durante cinco años sus presupuestos básicos.
Algunos gobiernos provinciales alegan que cumplir ello les obligará a desatender necesidades sociales de su población, en tiempos de recesión económica y elevado desempleo.
POSTURAS DE LA RUA
De la Ruá dictó un decreto que eliminó el sistema estatal de jubilaciones, redujo las futuras pensiones y aumentó la edad para que se jubilen las mujeres. Pero un importante sector de los legisladores gobiernistas amenazan con anularlo y hacer aprobar un proyecto sustancialmente distinto.
El lunes pasado, el nuevo equipo económico hizo trascender que propugnaría la privatización del Banco de la Nación Argentina, el mayor del país. Debió, sin embargo, descartar el plan ante la fuerte reacción adversa de casi todos los sectores.
De la Ruá prometió la semana pasada que no se producirán más despidos ni disminución de haberes al personal estatal, lo cual dejaría con las manos atadas al equipo económico.
LA CASA BLANCA RECIBIRA A DE LA RUA
El Presidente Bush recibirá el 19 de abril a su homólogo argentino, Fernando de la Rúa, anunció el portavoz presidencial Ari Fleischer.
La entrevista tendrá lugar en vísperas de la III Cumbre de las Américas, que se efectuará en Quebec, Canadá, del 22 al 24 de abril, indicó Fleischer, quien señaló que los dos países “comparten una amplia agenda de intereses y valores comunes en el hemisferio. El presidente Bush espera discutir formas de fortalecer nuestra cooperación en la búsqueda de objetivos comunes”, agregó.