Aflojan tensiones Beijing-Taiwan

Emilio Alvarez M.*

En los primeros días del mes de enero de este año, sucedió en el estrecho de Taiwan un hecho promisorio para la paz en el lejano Oriente. Por primera vez después de medio siglo, un barco lleno de turistas de la tercera edad despegaba de un puerto taiwanés para dirigirse directamente a las costas de la provincia sureña de Huchein de China Continental. Iban los viajeros a encontrarse con los parientes que habían dejado allá cuando huyeron en 1949 del ejército rojo comandado por Mao Ze Tung.

Citamos este lance como un símbolo alentador de un clima de distensión que parece iniciarse en las relaciones de las dos Chinas. En el pasado reciente, las relaciones han sido extremadamente tensas, desde que en 1995 andanadas de mísiles fueron disparados del continente, anunciando la inminencia de una invasión. Esa agresión de Deng Ziao Ping terminó cuando Estados Unidos situó sus barcos cargados con armas atómicas en el trozo de mar que separa las dos Chinas.

La recepción cordial que tuvieron los ancianos taiwaneses evidenció que por encima de las diferencias, políticas, las dos chinas son hermanas, distanciadas solamente por diferentes regímenes políticos. Mientras China Taiwan es una democracia modelo que eligió como presidente a Chen Shiao Bian, líder de la oposición en el Continente, pertenece bajo la férrea dictadura de Den Ziao Ping.

Sin embargo, ambas Chinas coinciden en unificarse. La diferencia reside en el modo de hacerlo. Mientras China popular pretende hacerlo por la fuerza, los taiwaneses prefieren la renegociación, lo que envenena sus relaciones es la expulsión de China Taiwan de Naciones Unidas, condición que impusieron los chinos comunistas a los Estados Unidos para iniciar relaciones formales.

En todo caso, Beijing sigue apegado al tratamiento que da a Hong Kong. Taiwan propone una nación, dos gobiernos “sin embargo, al necesitar ambos intensas relaciones comerciales convinieron en que los asuntos económicos los manejarían Fundaciones ad hoc. Si bien contactos de ese tipo ya se produjeron, fueron unilateralmente suspendidos por Deng Ziao Ping, en represalia por el viaje del ex presidente Lee Teng Hui a los Estados Unidos en 1996.

Aunque la correlación de fuerzas de las dos Chinas es totalmente asimétrica a favor de China Continental, ésta no puede agredir impunemente a su vecino, provisto de armas defensivas muy sofisticadas. Además está impedida por otros intereses mayores, que cuidar. Nos referimos a la ventaja de acceder al atractivo mercado estadounidense. Este país a su vez presiona a China comunista para ingresar a la O.M.C., en el entendido que minutos después entrará Taiwan.

Por otra parte, las pretensiones de Beijing de ser la sede de los próximos juegos olímpicos mundiales, le obliga a no provocar a los países democráticos, sus mejores visitantes. Todo lo anterior permite afirmar que al menos a mediano plazo, no agradecerá Beijing a Taiwan y que incluso hay posibilidad que sus relaciones mejoren a corto plazo.

* Ex canciller de la República.  

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