Disconforme con Disnorte
El miércoles 7 de febrero en horas de la madrugada se reventó uno de los dos alambres del servicio eléctrico que entran a la casa que actualmente habito. A las 8:10 a.m. llamé a la Agencia de Enel-Disnorte de la zona, para que corrigieran el desperfecto. La señora que me atendió me dijo que en cuando llegara la cuadrilla los iba a mandar y que de todas formas antes del mediodía mi problema estaría solucionado. A las 10:30 a.m. volví a llamar y dijeron que hasta por la tarde llegarían, pues en el sector de Monte Tabor había un problema mayor y tenían que atenderlo primero.
A eso de las 3 p.m. llamé de nuevo pero seguían en el kilómetro 14 y después “tenían que atender otro problema en Las Nubes”. Insistí casi a las 5 p.m. y entonces dijeron que “los muchachos” llegarían aunque fuera por la noche, que les conviene, porque si trabajan de noche ganan horas extras.
El jueves 8 de febrero, a las 8:15 a.m., después de 24 horas sin el servicio eléctrico llamé al 2912370, nuevamente expliqué el problema y me dijeron que tenían otros reportes desde hace unos 8 días y que también había que atenderlos. Nuevamente la promesa de corregir el desperfecto en “todo el día de hoy”. Vuelvo a llamar al 125, explico el caso y me dicen que aunque a ellos no les compete la zona a esa hora, llamarán por radio a El Crucero a ver qué pasa… Por fin, a eso de las 10:30 a.m. llegaron los “muchachos de la cuadrilla” de El Crucero y la luz volvió luego de aproximadamente 30 horas sin este servicio tan indispensable.
Expongo esto con la sana intención de hacer una crítica constructiva sobre lo acontecido en un lugar donde yo tenía posibilidad de estar llamando por teléfono (¿cómo será en los lugares donde no tienen?), a escaso un kilómetro de la Agencia de Enel-Disnorte. Y además, porque las cosas que habían en el refrigerador se deterioraron, principalmente unas medicinas muy caras de una persona delicada de salud.
Si tienen que cobrar por hacer las reparaciones, deberían hacerlo, pero cumplir su deber con eficacia. Lo último: Así como han puesto tantos cobros en los recibos y como cobran tan eficientemente que si no se les paga el día que notifican, cortan la luz; con esos mismos recursos deberían contar para atender los problemas de los clientes.
Martin Dolores Maltez Rivas
Km. 23 1/2 Carretera Sur, El Crucero.
El país de los mudos
En Nicaragua -o mejor dicho, en Paisito- todos tenemos voz para criticar las cosas más huecas, vanas y vacías, pero, irónicamente, a la hora de denunciar verdades somos mudos. Somos mudos ante la corrupción y ante la miserable situación del país. Todos le echamos la culpa a los otros; los que están arriba a los que están abajo y viceversa; los que no tienen poder a los que lo tienen. Los poderosos se creen inocentes y buscan culpables. Los políticos se viven juzgando unos a otros y buscando cómo responsabilizarse mutuamente por las cosas que andan mal. No nos damos cuenta que todos -incluyéndome a mí- los 5 millones de habitantes tenemos la culpa. Enfrentemos la realidad. No dejemos que la cobardía nos aprisione. Sabemos que la corrupción campea por todos lados; desde entre quienes ocupan los puestos más altos en el gobierno, hasta en el taxista que quiere aprovecharse del turista que nos visita. Es hora de que recapacitemos y de que establezcamos un orden de prioridades adecuado en nuestras vidas. El dinero no es todo en este mundo. Recordemos que el dinero se acaba, mientras que la honradez, y sobre todo la felicidad que ella produce, es infinita e inmortal. Dejemos de criticar y actuemos de manera justa, para poder convivir todos en paz. Seamos un ejemplo para las futuras generaciones.
Claudia E. Salame
Estudiante universitaria (Thomas More)
Bofetada a periodistas costeños
Una vez más se pone de manifiesto la acostumbrada arrogancia, como una de las características básicas que patentiza al gobierno del señor Presidente de la República, Dr. Arnoldo Alemán Lacayo y su comitiva que lo acompañó en su reciente visita a Bluefields, Kukra Hill, Pearl Lagoon y Pearl Cays, cuando despectiva y humillantemente le negaron la entrada a los hombres y mujeres de prensa de Bluefields a realizar su trabajo cuando intentaron cubrir las actividades del señor Presidente y sus “invitados” en el Hotel South Atlantic No. 1 de esta localidad. Se atrevieron a favorecer únicamente la entrada a los medios de comunicación del Pacífico que lo acompañó, cuando sabemos que todo asunto debe estar al alcance de un periodista y que no debe de haber nadie ni ningún tipo de barrera que obstaculice su trabajo. Pero aquí las autoridades regionales “invitadas” consintieron con pasiva obediencia a esa soberana arbitrariedad, queriendo luego justificar lo injustificable.
Está bien claro que estos “señores” se empeñan en irrespetar al pueblo costeño y por ende también la Autonomía. Tenemos el deber de librar a nuestra región de tantos abusos, trampas y desilusiones y darnos el lugar que realmente merecemos; no hoy, ni mañana, sino ayer. Debemos y tenemos que deshacernos de vanas ilusiones y movernos con determinación, eficacia y firmeza, a fin de romper el sistema discriminatorio e injusto que encontramos en este gobierno neoliberal para que pueda ser realidad nuestro sueño costeño.
Brenda Green Wilson
Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur
Libertad de prensa
La libertad de Nicaragua va mano a mano
con la libertad de prensa. ¡Qué pena que los sandinistas en vez de libertadores de Nicaragua se convirtieron en dirigentes callejeros de las turbas! Me recuerdan los tiempos de la Nicolasa Sevilla y las turbas callejeras que usaba Tacho Somoza (padre) contra los indefensos nicaragüenses. Pero en fin, mentes chiquitas no aprecian la grandeza que el destino les tiene reservado. ¡Qué pena! ¡La Prensa no debe dejarse intimidar por ningún cacique!
Wilfredo R. Bermúdez
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