- Después de 15 temporadas, cuatro de ellas incompletas, Mark McGwire, suma 554 jonrones
Edgard Tijerino [email protected]
“El Espíritu de San Luis” se está agitando de nuevo. No hablo de Charles Lindbergh atravesando el Atlántico en su vuelo histórico de 1927, sino de Mark McGwire, el más feroz tumba-cercas de los últimos tiempos, listo según diagnóstico médico, para regresar al line-up de los Cardenales como un artillero de tiempo completo, una vez restablecida plenamente su rodilla.
McGwire funcionando todo el tiempo… ¿Saben lo que significa eso?… La posibilidad de verlo descargar entre 60 y 70 jonrones.
El año pasado, limitado a sólo 89 juegos mientras batallaba dramáticamente con los problemas en su rodilla, McGwire conectó 32 jonrones y empujó 73 carreras… Es decir, que en condiciones normales y estando siempre en el line-up, hubiera podido disparar más de 60 jonrones y aproximarse a las 150 empujadas… En San Luis, sueñan con esas cifras convertidas en algo real. Un impulso de ese tipo, y “El Espíritu de los Cardenales” puede llevarlos a la Serie Mundial.
McGwire, después de 15 temporadas, cuatro de ellas incompletas (su debut en septiembre del 86 alineando en sólo 18 juegos, los 27 y 47 juegos en 93 y 94 afectado por severas dolencias en hombro, rodilla y espalda que hicieron pensar en su retiro, y los 89 de la campaña del 2000), suma 554 jonrones, con 4 campañas consecutivas encima de los 50, incluyendo una de 70, masticando como chicle la marca de Maris, y otra de 65, derrotando nuevamente a su temible rival Sammy Sosa.
Hank Aaron, el bateador global de 755 jonrones, fue un modelo de consistencia con veinte temporadas de 20 o más, y ocho de 40, pero sólo en dos ocasiones se elevó hasta 45 y 47 jonrones, sin poder llegar a 50.
McGwire en cambio, en su primera campaña completa en el 87, fue un bateador de 49 jonrones, perdiendo de jugar el último partido por el nacimiento de su primer hijo. Nunca un novato disparó tantos en la historia del béisbol.
¿Cuántos jonrones se le escaparon al “Monstruo” en 93 y 94, reducido a sólo 9 en cada una de esas temporadas de 27 y 27 juegos?… Bueno, consideremos que esos dos años estuvo fuera de acción en 160 juegos, cifra que, agregando los 58 partidos perdidos en 1995 limitado a sólo 104, y los 73 del 2000, hacen un recorte total de 291 en ese trayecto.
Prudentemente, podemos calcular que pudo batear unos 90 jonrones, si nos apoyamos en los 32 que conectó el año pasado en 89 partidos, y eso lo tendría en estos momentos en 644, pisándole los talones a Willie Mays con sus 660, la tercera marca de la historia.
Se trata obviamente de una especulación inútil, pero, si ciertamente McGwire está bien y puede atravesar unas dos temporadas más, Willie Mays se encuentra en serio peligro… Cierto, tiene 37 años, pero es una montaña de músculos, y no necesita aferrarse mucho al bate. El extiende su swing con una mano y la pelota viaja lo suficientemente lejos para perderse de vista.
Todos queremos ver de regreso a McGwire con su poder destructivo… El es el epicentro del show y el factor de motivación para el crecimiento de Sosa… Además, la posible garantía del avance de los Cardenales a la postemporada.
La pregunta es: ¿Cuántos jonrones más podrá batear con el permiso de su rodilla reparada?