Noel Ramírez
A cuatro años de gobierno y a las puertas del último año, que será un año de Campaña Electoral por la Presidencia de la República y por el control de la Asamblea Nacional, deseo compartir con el pueblo nicaragüense las siguientes reflexiones:
PRIMERA: Durante estos cuatro años el crecimiento económico anual ha sido en promedio de un 5 por ciento; el cual es muy positivo tomando en cuenta que hemos tenido que enfrentar a “La Niña”, “El Niño”, “El Mitch”, el incremento en el precio del petróleo, La caída en el precio del café y finalmente la quiebra del “Interbank” y el “Banco del Café”.
SEGUNDA: Producto de este crecimiento económico se han generado unos 350,000 nuevos puestos de trabajo, reduciéndose el desempleo del 16 al 8 por ciento; es decir, a la mitad.
TERCERA: Este crecimiento ha estado acompañado, a pesar de todos los fenómenos adversos que hemos señalado, de una gran estabilidad de precios, ya que la inflación promedio anual ha sido inferior al 10 por ciento. Esta estabilidad nos ha permitido mantener el deslizamiento a sólo el 6 por ciento anual. En cualquiera otro país del mundo, uno solo de los problemas que hemos tenido que enfrentar hubiese provocado una gran inflación y una gran devaluación.
CUARTA: El Programa de Inversión Pública ha sido incrementado sustancialmente, más que duplicándose, al pasar de menos de US$200 millones a más de US$400 millones de dólares. Esto es lo que ha permitido la realización de obras a lo largo y ancho del territorio nacional.
QUINTA: Nicaragua ha alcanzado el “punto de decisión” dentro del Proceso de Condonación de la Deuda Externa en el marco de la Iniciativa “HIPC”. Ello nos permitirá obtener un alivio sustancial en el servicio de la Deuda Externa (pagos anuales por principal e intereses) y el perdón de unos US$5,000 millones de dólares, lo que debería transformar nuestra realidad económica y social.
En consecuencia, hemos avanzado mucho, aunque estoy consciente que todavía falta mucho por hacer, pero lo importante es que vamos por el camino correcto.
Managua, 19 de diciembre del 2000.
* El autor de este artículo es el Presidente del Banco Central de Nicaragua.