Señora deslinda responsabilidad en muerte de jovencita

Señala al padre de la fallecida Euclides Cerda CaleroEspecial para LA [email protected] La señora Ofelia Ocaña Castro, originaria de Chinandega, dijo no tener responsabilidad alguna en la muerte de la joven Sugey del Carmen Benavides, quien presuntamente se quitó la vida recientemente. Según una carta que envió a LA PRENSA, debido a la falta de […]

  • Señala al padre
    de la fallecida

Euclides Cerda CaleroEspecial para LA [email protected]

La señora Ofelia Ocaña Castro, originaria de Chinandega, dijo no tener responsabilidad alguna en la muerte de la joven Sugey del Carmen Benavides, quien presuntamente se quitó la vida recientemente.

Según una carta que envió a LA PRENSA, debido a la falta de apoyo del padre de Sugey y de otros niños, la madre de los pequeños le pidió que se los criara, ya que ella no tenía posibilidades económicas para hacerlo. La tragedia de Sugey “no es como lo quiere aparentar ahora el señor Ariel Bárcenas Hernández, padre de la niña, quien ahora sale con el cuento de que yo les daba mal trato a sus hijas”.

La joven Sugey tomó la fatal decisión de quitarse la vida hace aproximadamente tres meses, al ingerir varias pastillas de curar frijoles presuntamente por cuestiones pasionales, al terminar con su novio de nombre José Luis.

Doña Ofelia dice que en la ciudad de Chinandega los vecinos conocen su conducta y su dedicación, la mayor parte de su vida, al servicio del Señor y obras de caridad.

Referente a Bárcenas Hernández, expresó: “Tengo que decir que jamás se presentó a mi casa a depositarme a ninguna de las niñas a quienes ahora llama sus hijas”.

“En septiembre de 1990 llegó a mi casa, en estado de buena esperanza, la señora Dalila Benavides Varela, madre de la ahora occisa y me dijo que era muy pobre, que en su pueblo Santo Tomás del Nance o del Norte ganaba muy poco en su trabajo y que si yo podía tenerle a sus dos niñas, Sugey del Carmen y Rosa Argentina, de 10 y 8 años y posteriormente recibí al niño Gamaliel, de 6 años y últimamente a la niña Ariela Vanesa, de 3 años”, relató.

SE SUICIDO EN EL ATRIO EN LA BASILICA DE EL VIEJO

El día de su muerte, Sugey salió de la casa hacia la ciudad de El Viejo, donde una vecina la miró en estado muy grave en el atrio de la Basílica de la Santísima Virgen de La Concepción de ese municipio. En un taxi la llevó al Hospital España de Chinandega, donde horas después falleció, según doña Ofelia.

– “Hay personas honorables que podrían atestiguar que fue hasta diez días después de la muerte de Sugey que los señores Ariel Bárcenas y Dalila Benavides se presentaron en mi casa solicitándome que les recibiera a las niñas Rosa Argentina y Ariela Vanesa”, reveló.

– Dice que por razones obvias ella se negó, ¨por lo que el señor Benavides me amenazó de manera verbal”. Al parecer, este es el motivo por el cual ahora trata de responsabilizarla de la decisión tomada por la chavala.  

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