El FSLN y la democracia

Julio Ruiz Q.

El diputado al parlacén, don Tomás Borge Martínez, en un artículo publicado en El Nuevo Diario el 16 de noviembre, nos llama “cínicos” a liberales y conservadores, porque los analistas políticos, llaman voto democrático al que puedan obtener estos partidos y voto anti-democrático al que obtenga el sandinismo en cualquier proceso electoral. Los conservadores no tenemos necesidad de auto-llamarnos demócratas porque lo somos sin necesidad de anunciarlo. Cinismo es que los enemigos de la democracia, los totalitarios quieran mostrarnos una apariencia de democracia para engañar al pueblo y obtener votos, es decir enseñan la piel de oveja pero por dentro está el lobo rapaz. Para la elección pasada siendo “corales” se disfrazaron de “canarios” para obtener réditos electorales. El diputado Borge usa un falso silogismo para sustentar su tesis y es que si el candidato del FSLN se elige en forma democrática, el FSLN es un partido democrático.

Nunca he conocido un texto escrito del Frente Sandinista que lo defina como democrático, por el contrario cuando gobernó, todo el mundo lo inscribía en el bloque oriental y trató de imponer, no hay que dudarlo, un gobierno al estilo del comunismo tropical de Fidel Castro, es decir un gobierno estatista, con supresión de las libertades públicas, una confusión de estado-partido-ejército, supresión de la administración de justicia ordinaria para juzgar a sus enemigos en tribunales de excepción y una economía dirigida que nos llevó al caos económico y nos heredó la impagable deuda externa que nos impide el desarrollo. Si esto es así no vemos cómo pretende el diputado Borge que los nicaragüenses pensemos que los sandinistas puedan organizar un gobierno democrático.

Los conservadores somos demócratas porque creemos y practicamos la democracia representativa, la libertad de comercio, la división de poderes y autonomía de los mismos y creemos que el Estado debe estar al servicio de la colectividad y no a la inversa.

Los sandinistas que nunca han escrito un ideario político ni tampoco tienen programas, principios y estatutos distintos del marxismo internacional, se confesaron totalitarios cuando gobernaron el país.

Recuerdo que en el mes de mayo de 1984, el diputado Bayardo Arce dictó una conferencia al Partido Socialista de Nicaragua, en la que expresó conceptos como los siguientes: “si no tuviéramos la situación de guerra que nos ha planteado Estados Unidos, el proceso electoral sería algo absolutamente desfasado en términos útiles, porque lo que una revolución necesita es ejecutividad y esa ejecutividad, precisamente es lo que constituye la esencia de la dictadura del proletariado”. Este es el FSLN que conocemos y tal como corresponde a la tesis marxista el sandinismo lo que trató de imponer fue precisamente la dictadura del proletariado, la lucha de clases para tratar de llegar a la sociedad perfecta sin clases que es la utopía marxista.

El pueblo de Nicaragua aún no ha olvidado ni la dictadura somocista que fue una dictadura de élites que mantuvo sojuzgado al pueblo de Nicaragua, ni la dictadura del proletariado que trató de imponer el Frente Sandinista con su tesis marxista, que mantuvo permanentemente diez mil reos políticos y suprimió todas las libertades del pueblo de Nicaragua.

Sabiendo que los sandinistas han sido los maestros de la mentira, hace falta mucho más que los falsos silogismos del comandante Borge y sus falsas lágrimas de arrepentimiento para que podamos creer en un Frente Sandinista abogando por la democracia representativa.

* El autor es dirigente conservador.  

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