Despierto por las mañanas con una
que otra esperanza, que luego la radio
viene con sus noticias las mata. Entre un
huevo frito y un jugo de naranja veo la
televisión, entrevistas, juramentos, que al dar
la vuelta equivalen a promesas vanas o
un “no me acuerdo”.
Dame algo en que creer ya que no me
fío de aquél que no me mira cuando habla.
Salgo a caminar buscando la verdad en esta
enorme y bulliciosa ciudad, que me responde:
no basta amar pues mírate hoy te cobija la
soledad.
Ayer me dijeron: es importante lo que se está
sintiendo… pero hoy todo lo que yo siento
ahora parece importar un bledo; triste fuerza
de esperar y no hay nadie que responda
¿qué es el amor después del amor?
Insisto! ¡Dame algo en qué creer!
Triste mis ojos cansados emigran buscando tu guarida,
hombre de Marte, la mujer de Venus te busca para amarte.
A ti, si de ti me despido y a ti,
a ti te saludo, a ti que aún no te conozco.