EFE
Barcelona, ESPAÑA.- Cerca de un millón de personas, según el Ayuntamiento de Barcelona, se manifestaron ayer en esta ciudad para expresar su repulsa por el asesinato del ex ministro socialista Ernest Lluch, a manos de la banda terrorista ETA.
Encabezada por el jefe del Gobierno español, José María Aznar, los presidentes regionales de Cataluña, Jordi Pujol, y el País Vasco, Juan José Ibarretxe, además del líder de Partido Socialista (PSOE), José Luis Rodríguez Zapatero, la marcha discurrió bajo el lema “Cataluña por la paz. ETA, no”.
También estaban presentes en la convocatoria los ministros del Interior, Jaime Mayor Oreja, y de Exteriores, Josep Piqué, entre otros miembros del Gobierno, así como representantes de la mayoría de las instituciones regionales, municipales y económicas españolas.
Ernest Lluch fue asesinado el martes por los disparos de pistoleros de ETA en el estacionamiento subterráneo de su domicilio en Barcelona, con lo que son ya 21 las personas muertas en atentados de la banda terrorista ETA en lo que va del año.
A la riada humana que recorrió en silencio durante más de dos horas el centro de Barcelona, se sumaron también miembros del mundo universitario, al que Lluch pertenecía como profesor de la Universidad de Barcelona, artistas, intelectuales y deportistas.
El acto concluyó con la lectura por parte de la periodista Gemma Nierga de un comunicado institucional que destacaba que “los terroristas quieren imponer el miedo” pero “no lo conseguirán porque nosotros tenemos la fuerza de la razón”.
Subrayó que “el fascismo siempre ha proclamado la victoria de la muerte sobre la inteligencia. Hoy, convertimos la consternación en fuerza cívica y moral y decimos basta a ETA”.