Permítanme aclararles, señores que están en el poder, si los sandinistas dejan la torpeza pasada y aprovechan la vianda que ustedes les han servido, jamás volverán a ocupar puestos de relevancia; ese plato exquisito lo condimentaron cuando:
1– Se repartieron inconsideradamente como ‘cake’ parte de los impuestos de la nación: tú diputado ganarás ‘x’ dólares, tú ministro ganarás ‘y’ dólares, y tú presidente de ente autónomo ganarás ‘z’, y en dólares, y para mi ‘jefe’ me toca el resto del alfabeto a, b, c,… y hasta w motivos; y se quedaron arriba, en la fronda verde y fresca del encino, nunca bajaron a alimentar las raíces que nutren (con votos) y que están allá en el barrio, en el valle, en la cañada. No les quedó tiempo para lo prioritario.
2– Las autoridades departamentales no hubo una para componer otra, incapaces de entrar aquí en esta casita humilde, allá en otra, brindar amistad, servicio, compartiendo no promesas sino bienestar a la familia ‘sacando de apuros’. Si hicieran historia los liberales esta campanada se dio desde el inicio del gobierno: artículo ‘de sueño a pesadilla’, La Prensa, página de Opinión, cuatro de octubre de 1997. Nunca fueron capaces de seleccionar autoridades incidentes en el grueso de la población, no les quedó tiempo de visitar un barrio, peor de sacrificar unos pinches dos mil córdobas para algún beneficio de alguna familia… (y darlo a conocer).
Si me equivoco pediré perdón públicamente: ¿esas distribuciones de víveres, maíz, frijoles, azúcar, aceite, leche en ciertas casas en los barrios las manejan autoridades gubernamentales con dineros de sus bolsillos? (Plausible sería tal actividad), lastimoso si no se diera ni cuenta; pero ese es el camino por el estómago; después si acaso entrarle por las rotondas y las carreteras sin vida.
Jamás una consulta a los que les ubicaron en el puesto por el voto; más confiaron y se fortificaron con la venia y ventaja de la oposición, y la parábola sabia de nuestro Cardenal la echaron a ‘poza azul’. Y ahora siento que si los ganadores de tantas cabeceras departamentales son inteligentes y se dedican a servir con llenura, y con transparencia, y con sacrificio a la familia nicaragüense, señores liberales, tendrán que empezar de cero.
Prof. Luis Rodríguez Calderón
Estelí.