- Proceso judicial
podría tomar hasta tres meses
Janelys Carrillo Barrios [email protected]
El Tribunal de Apelaciones se apresta a revisar la sentencia de sobreseimiento definitivo que la jueza suplente Regina Escobar emitió el 20 de octubre pasado a favor de los 17 procesados en el caso Interbank, entre ellos los hermanos Alex, Saúl y Alvin Centeno Roque.
A raíz de la emisión del dictamen judicial, tanto la Procuraduría Penal como el abogado de la junta administradora del Banco Intercontinental (Interbank), aseguraron que apelarían del mismo por encontrarlo sin fundamento jurídico.
La confirmación, revocación o modificación parcial de la sentencia interlocutoria podría producirse en unos tres meses, ahora que el Tribunal de Apelaciones cuenta con una nueva Sala Penal que aliviará la carga de causas en espera de revisión.
La sentencia interlocutoria que eximió definitivamente de responsabilidades a los encausados, generó una ola de protesta por quienes consideran que tanto los hermanos en colusión con los directivos del citado banco, cometieron los delitos de estafa y asociación para delinquir al conceder y recibir préstamos de manera irregular.
TAL VEZ SI
En su oportunidad, el Procurador General de la República, doctor Julio Centeno Gómez, estimó que el sobreseimiento definitivo de los procesados no tenía necesariamente una explicación política, aunque no descartó que pudo haber sido influenciado por el acuerdo financiero contraído entre la junta administradora y los hermanos Centeno Roque, que puso fin a la crisis que llevó al Interbank a la quiebra por una deuda de más de 50 millones de dólares.
El caso llegó ayer al Tribunal de Apelaciones pero ya están personados todos los abogados de las partes, confirmó una fuente de la Sala Penal. Se espera que en las próximas semanas, las partes presenten sus argumentos para convencer a las autoridades de la justeza o no del fallo.
Uno de los críticos de la jueza suplente Escobar, César Riguero Benavente, ex vicepresidente de la junta directiva del banco y quien también era procesado, aseguró que el dictamen significa que se pueden cometer “barbaridades” y después salir como un “santo”, sin tener la mínima posibilidad de recuperar el dinero que se llevaron “los estafadores”, quienes quiera que sean.