Edgard Tijerino [email protected]
Uno aterriza en París, y lo primero que hace es tratar de fijar con la vista la Torre Eiffel… Llega a Nueva York, y pregunta ¿dónde queda el Empire State?… Es algo natural porque hay edificios, monumentos y puentes, que identifican una ciudad, como el Coliseo de Roma, o el Golden Gate de San Francisco.
Frente a un line-up de Guantes de Oro, uno pregunta por Ken Griffey porque él ha sido un punto de referencia… A su alrededor, es que puede construirse un All Star defensivo… Consideren que durante los últimos 10 años, Griffey ha sido una escogencia segura en la lista de Guantes de Oro de la Liga Americana.
Un experto en escalar paredes como si fuera un familiar del hombre araña, dueño de una flexibilidad que haría palidecer a una pantera, con un guante que parece agrandarse para asegurar grandes atrapadas, guiado por un par de piernas prodigiosas que, combinándose con ese excepcional sentido del tiempo y la distancia que lo caracteriza, le permiten llegarle a todo tipo de batazos, Ken Griffey ha sido espectacular como jardinero central con los Marineros.
¿Recuerdan cuando se fracturó la muñeca?… Fue realizando una acrobacia de alto riesgo contra la pared del desaparecido Kingdome. Y después de la gran jugada, ese gesto de chavalo travieso, con la mirada hacia el cielo, apretando la bola con su guante y su guante contra el pecho, como si estuviera “robándose” un helado frente a la multitud.
El fue siempre “El Natural”, no Robert Redford… Su swing dulce, su sprint, sus deslizamientos, sus atrapadas, todo parece tan sencillo como un huevo de paloma.
Pero, ¡Hey!, ¿Qué se hizo Ken Griffey?… Ahora, jugando para los Rojos de Cincinnati, su nombre no aparece entre los ganadores de Guantes de Oro.
Cobijado por mayúsculas expectaciones, Griffey no pudo cargar sobre sus espaldas con los Rojos de Cincinnati… Se quedó corto en promedio, sin él los Marineros casi avanzan hasta la Serie Mundial, no pudo llegar a los 50 jonrones y finalmente, no alcanzó en el All Star defensivo.
¿Qué pasó Junior?… Un porcentaje de bateo de 271 puntos, 40 jonrones y 118 anotadas, son cifras notables para cualquier otro, no para Griffey, quien ha logrado dos temporadas de 56 jonrones aproximándose a las 150 producidas, con promedios sobre 300… En su primera temporada con los Rojos, sufrió un fuerte recorte.
¿Quiénes impidieron el ingreso de Griffey, y también el de Barry Bonds, al outfield de Guantes de Oro del 2000 en la Liga Nacional?
El formidable Jim Edmonds, sacado de los Angelinos con tres Guantes de Oro, para seguir brillando intensamente con los Cardenales de San Luis… Steve Finley el poco promocionado pero extraordinariamente efectivo patrullero de los Diamondbacks de Arizona… Y Andrew Jones, el cada vez más evolucionado guardabosques de los Bravos de Atlanta.
Ciertamente, no hay nada que discutir frente a las actuaciones registradas por esos tres jardineros centrales… Tanto Griffey como Bonds, no tenían sitio.
En el infield, Snow de los Gigantes ratificó su maestría con Pokey Reese en segunda, Neifi Pérez en el short aprovechando la ausencia de Rey Ordoñez, Scott Rolen en tercera y Mike Matheny de los Cardenales detrás del plato… Un asterisco para Greg Maddux ganador de su Guante de Oro número 11 fildeando alrededor del montículo, en un área llena de dificultades y presiones.
Griffey sin guante, eso es una rareza en este All Star.