- Jefes de campaña hablan sobre las lecciones que
sacaron de los
comicios pasados para superar las debilidades y aumentar las fortalezas de su partido
Ary Neil Pantoja [email protected]
Concluida la campaña electoral, los cuatro candidatos a la Alcaldía de Managua se muestran seguros de ganar la silla edilicia. Hay quienes apuestan a una mayoría arriba del 40% del voto capitalino; otros hacen conjeturas sobre un posible 20 ó 25% de abstención y hasta la posibilidad de aprovechar el voto de un partido en contra del otro.
Sin embargo, las últimas encuestas de CID-Gallup y M&R Asociados, dan un 36% y 38.2% respectivamente al candidato puntero Herty Lewites; colocando al conservador William Báez con un 26 y 25.9% en el segundo lugar, y al liberal Wilfredo Navarro, en tercer lugar con el 22 y 19.8% respectivamente.
Pero tanto los conservadores, como los liberales han rechazado estos resultados y no creen que Lewites logre llegar a la Alcaldía de Managua, porque consideran que al final el voto antisandinista se unirá contra el FSLN.
Esa es al menos la esperanza del jefe de campaña del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Eduardo Urcuyo, quien está seguro que el “voto antisandinista” será para la fórmula de Wilfredo Navarro y Alejandro Fiallos, en una clara alusión que los conservadores y hasta los simpatizantes de Camino Cristiano votarían a favor de los liberales con tal que no ganen los sandinistas.
Mientras tanto, Ricardo Coronel Kautz, jefe de campaña del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), prefiere no especular en cuanto a la cantidad o porcentaje de votos que obtendrá el candidato Herty Lewites, pero dice sentirse seguro de que ganarán los comicios de este domingo.
Los jefes de campaña de ambas fuerzas políticas esperan un comportamiento del electorado de Managua similar al de 1996; no obstante, ambos coinciden en que, durante la campaña, enfrentaron debilidades y fortalezas. Por un lado, Coronel dijo que debieron poner énfasis en los distritos Cinco y Seis de la capital donde el voto a favor de los liberales fue mayor en 1996.
Mientras que Urcuyo consideró como principal obstáculo de su campaña el desgaste y las acusaciones de corrupción al gobierno liberal que se revirtió en contra de los candidatos Navarro y Fiallos, pero, asegura Urcuyo, al final prevaleció la imagen personal y no la del partido (PLC) ni la “influencia negativa” de la gestión gubernamental.
Otra “debilidad” que, a juicio de Urcuyo debió enfrentar la campaña de la fórmula Navarro-Fiallos, fue la de los medios de comunicación, precisamente en lo referente a las acusaciones de actos de corrupción en contra del gobierno del Presidente Arnoldo Alemán.
Aunque las últimas encuestas dan un triunfo al candidato sandinista Herty Lewites convirtiéndolo en el próximo alcalde de Managua, no se descarta que la tendencia de los votantes sea la misma que las pasadas elecciones de 1996.
Los estrategas electorales de Lewites pusieron énfasis en los distritos Cinco y Seis por considerarlos los “más débiles”.