Hechos dolorosos

Ing. Jaime Chamorro Cardenal

Director

En la edición del pasado 28 de octubre, el prestigioso Diario que usted dirige, publicó un artículo en la sección titulada “Crímenes que han quedado en el misterio”, acerca del terrible y deplorable asesinato de mi adorado hermano, Reverendo Róger Sandoval Jarquín, en aquel entonces sacerdote párroco de la Iglesia El Calvario, de la ciudad de Chinandega, hecho deplorable que causó un gran dolor en el corazón de mi familia y de toda la feligresía chinandegana, que exigió castigo para los hechores.

Quisiera resaltar en estas líneas, el carácter emprendedor del Padre Sandoval, un sacerdote dedicado por entero a su labor eclesial pastoral; desde muy corta edad mostró su vocación sacerdotal, truncada por personas desconocidas que se escondieron en la sombra de la noche para cometer su fechoría.

Es justo aclarar que cuando su cuerpo fue encontrado sin vida, estaba cubierto por sus ropas de dormir y no en la forma en que se describe en el artículo. El móvil del crimen no fue esclarecido, aunque se mencionaron nombres de personas, pero todo quedó “en sospechas”.

Días antes de su muerte, mi hermano había retirado del banco una considerable suma de dinero para empezar la construcción de una escuela en una de las comarcas de la ciudad, lo cual era del conocimiento del señor Alvaro Ulloa, quien se mencionó como uno de los presuntos sospechosos. Incluso durante la vela el propio día del crimen, estando yo sentada en la Iglesia del Calvario, se me presentó una joven vestida de militar y me dijo que ya sabían que el señor Ulloa había sido el asesino, en contubernio con miembros del comando de milicias de Chinandega, cuyo jefe era Emerson Velásquez.

Su asesinato ocurrió en una época en que no estaba estructurado un cuerpo policial, fue un tiempo de una transición compleja. No obstante, en ese entonces miembros de la Junta de Gobierno como el Dr. Sergio Ramírez, Sr. Tomás Borge Martínez, se comprometieron públicamente en declaraciones por la televisión a esclarecer el hecho.

Posteriormente en una reunión con el Obispo de la Diócesis de León, Monseñor Salazar y Espinoza, nos expresó que a ellos al igual que a los familiares les embargaba un profundo dolor y que recordáramos que el Padre Róger había sido un sacerdote comprometido y entregado a las normas eclesiásticas. Y nos sugería que dejáramos el caso en manos de la Iglesia, pues las investigaciones eran tergiversadas y no esclarecían el objetivo del crimen.

Por tal efecto y como no hubo prueba no presentamos en su oportunidad las denuncias pertinentes. Hago esta aclaración por la pregunta capciosa que el Sr. Hassan utiliza al abordar el tema con mi hermano, el periodista Rafael Sandoval Jarquín. Yo quisiera dejar sentado de una vez y para siempre que su crimen no fue pasional, ya que nunca tuvo desviaciones conductuales. La vocación cristiana siempre estuvo presente en él desde muy corta edad y se manifestaba a través del don de la prédica de la Palabra de Dios, fue respetuoso y obediente de las normas de la Iglesia hasta el último día de su vida.

También difiero mucho de lo que el diario publica en cuanto al saqueo de la caja fuete, mis disculpas a la Iglesia y Diócesis de León por esa alusión. Después del asesinato el Obispo Salazar y Espinoza en reunión en la Casa Cural del Calvario y en presencia de mi padre y hermanos abrió la caja fuerte e inventarió todo lo que allí se encontró. Los objetos familiares y personales del padre fueron entregados a nuestro Padre Rafael Sandoval Osejo. En una reunión posterior y en presencia de los hermanos y del nuncio apostólico.

Hago esta aclaración para que lo escrito en el artículo no se preste a malas interpretaciones. El fue un sacerdote albacea y custodia de los bienes de la Iglesia y por lo tanto lo que ahí se encontró le pertenecía a la Iglesia Católica.

Es justo hacer todas estas declaraciones para que no sigan buscando en hechos tan dolorosos cómo desprestigiar la memoria de una persona que sólo quería servir a Dios y a su pueblo.

Agradeciendo su atención, le saludo.

Lilliam Sandoval Jarquín.  

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí