La Iglesia ante las elecciones municipales

Recientemente los señores obispos de Nicaragua lanzaron un importante comunicado en el que aportan muchas luces a los fieles laicos para ejercer responsablemente el deber y derecho ciudadano de elegir por medio del voto a las autoridades públicas. “Todos somos responsables del destino de nuestra nación y de que los procesos electorales se realicen de la mejor manera”, señala en su documento la Conferencia Episcopal.

Sin duda ninguna, una de las tareas de la caridad más olvidada es la del ejercicio del voto. Generalmente, nos movemos por la mera simpatía hacia un partido o candidato determinado al emitir nuestro voto electoral. Poco se nos ocurre pensar en otorgar el voto a quien o quienes supuestamente convengan más para que las cosas mejoren para el bien común; por lo menos tal impresión damos al ser más fieles a un partido o candidato que a los intereses de la Patria misma. Y existe caridad en el ejercicio del voto cuando tomamos la decisión de votar buscando el bien común que el bien particular o de grupo. Con razón, leemos en el comunicado de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN): “Los laicos son “la sal de la tierra y luz del mundo” (Mt. 5, 13 y 14), por ello les corresponde penetrar del espíritu cristiano la mentalidad y las costumbres, las leyes y las estructuras de la comunidad en la que vivimos. Para los fieles laicos la participación en el compromiso político es la forma más noble de vivir la caridad porque de esta manera se comprometen en la acción a favor de la justicia, de la verdad y de la promoción de la dignidad de la persona humana”.

El cristiano no puede prescindir de su fe a la hora de emitir un voto, pues la fe y el amor norman su vida en la urna electoral. ¿Qué virtudes o cualidades humanas deben poseer los gobernantes para responder a la misión que han recibido de la sociedad? Muchas, entre otras “la honestidad, la veracidad, el afán de justicia, la renuncia a los intereses personales o de grupo, la búsqueda de bien de todos, la preocupación por los más débiles”, conforme enumeran en su Comunicado nuestros guías espirituales, las cuales “deben ser actitudes habituales que manifiestan al pueblo el valor de la autoridad pública y así hagan más fácil la colaboración y el respeto a ella”.

El abstencionismo, la desconfianza y la apatía han sido tres factores que en tiempos pasados impidieron la verificación de un proceso verdaderamente democrático; en política, como en otros muchos aspectos, se nos educó, consciente o inconscientemente, para la omisión o para dejar a otros que actúen por nosotros. Los señores Obispos esperan que esta actitud no continúe en el campo electoral, e instan a las mujeres y a los jóvenes a brindar su voto, pues consideran “insustituible el aporte específico femenino” y mira en la juventud “una riqueza sin igual” para nuestra Patria.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua ha dispuesto: “Que el día viernes tres de noviembre sea un día de ayuno y oración en presencia de Jesús Sacramentado (donde sea posible), acompañado del rezo del Santo Rosario, pidiendo al Espíritu Santo su clara luz, para poder elegir a los que administrarán con justicia, paz, progreso y prosperidad nuestros municipios”.

Oremos para que, de acuerdo al sentir y deseo de nuestros celosos pastores, las elecciones tengan un carácter festivo. “No debe la violencia de palabras ni de hechos, adueñarse de nuestro ambiente”, nos advierte la CEN en el Comunicado, alentando, además “a los cristianos y partidos políticos, a no abusar de situaciones críticas para ganar votos, y a ofrecer un proyecto político que responda adecuadamente a la persona humana y a la sociedad nicaragüense”.

Oremos también para que los Medios de Comunicación Social ayuden a fomentar la paz entre nosotros. “En efecto, vemos con suma preocupación que algunos Medios de Comunicación Social no están contribuyendo a construir la paz, sino a degenerar las conciencias a través de la falta de objetividad y sinceridad en la información”, señalan nuestros Obispos.

Oremos, ayunemos y votemos.

Ministerio Arquidiocesano de Predicación “Madre de la Nueva alianza”  

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí