Víctor Manuel Espinoza Pao
Es toda una doctrina de solidaridad entre los vecinos, orientada por valores locales, cultura y costumbres, unidos por algo en común: la comunidad en la que viven.
Los vecinos conocen mejor sus necesidades. Cuando comparamos otros municipios observamos sus diferencias; cada uno tiene características propias, lo que es influido por la cultura, costumbres e incluso el estilo de construcción.
La vida municipal va generando cambios, costumbres y nuevos valores, que la hacen ser a ella misma. Rubén Darío decía: “Si la patria es pequeña uno grande la sueña”.
El Municipalismo es un concepto que se traduce en el querer y amar a ese municipio que lo vio crecer y nacer, es la patria grande soñada por Darío y que debemos hacer nuestra. Cuando estos vínculos nos aproximan generamos una gran nación.
El Municipalismo es generado por la sociedad civil; es sentirse y ser parte de ese terruño y contribuir en la defensa de sus costumbres y valores.
En el municipio tenemos una historia, un sentimiento, un pertenecer, sabemos que en el cementerio tenemos a nuestros familiares lo que nos hace estar unidos por sus recuerdos agradables.
El municipalista español Rafael Gambra decía: “un perro está suelto en el pueblo y no se va al otro pueblo, al contrario pasea en el pueblo, se orina en el poste de luz como afianzando su señorío; y si este animal lo llevamos al pueblo vecino regresa a su pueblo”. Asimismo las personas que se van a otro país, la mayoría añora ese pueblo, algunos retornan, otros escriben constantemente y esperan fotografías que le describan lo que dejó atrás.
La Asociación de Municipios de Nicaragua da fuerza a esta corriente municipalista que nos permite valorar las fuerzas y debilidades de cada municipio y el rol de cada uno en relación con otro.
La sociedad civil viene gradualmente organizándose, cada día aparecen nuevos grupos que vienen a suplir algunas necesidades del municipio que a veces no puede realizar el gobierno municipal por limitaciones económicas o falta de creatividad.
No olvidemos que la mayor riqueza de un municipio está en sus habitantes, partiendo del principio que viven, trabajan, y lo quieren. Esa fuerza humana si se incorpora en las actividades en que se mueve, tienden a la unidad.
En algunos países cada municipio tiene su emblema, su escudo; esto les permite ir creando su propia memoria institucional, sus personajes locales y su caracterización específica; en algunos municipios los identifica: a matagalpinos y jinoteganos, el café; San Juan del Sur y Bluefields la pesca, Masaya y Granada, la artesanía, Boaco, Chontales y Rivas, la ganadería; todos estos municipios generan vida y le dan sentido al país.
* El autor es abogado y notario.