- Educación será la nueva ‘arma’ del siglo XXI, como protagonista del desarrollo de la humanidad
Mariela Ocón Rodríguez [email protected]
La formación de nuevos valores dentro de los jóvenes es el nuevo rol de las universidades de América Latina. Esto le permitirá erradicar las sociedades inequitativas que han surgido a raíz de la disminución del rol del Estado, y el fácil incremento de los analfabetas y trabajos inestables en el sector servicio.
Lo anterior fue expuesto por Monseñor Gregorio Rosa Chávez, Obispo Auxiliar de San Salvador, durante la inauguración de la primera cátedra denominada “Fe y Vida, Padre César Jerez, s.j.” que promueve la Universidad Centroamericana (UCA), que se realizará una vez al año con el propósito de analizar la situación actual del país desde el punto de vista teológico.
A criterio de Monseñor Chávez, las universidades deben ser las promotoras de la tarea pendiente que tiene Centroamérica, luego de haber sido un escenario bélico. “Necesitamos rehacer el tejido social a través de la reconciliación. Para ello urge un diálogo abierto y respetuoso, además de la capacidad de escucha y tolerancia que tenemos que desarrollar para lograr la cultura de paz”, enseñó.
El religioso expresó que es una realidad y fuerza que está marcando a las universidades al caracterizarlas como “conciencias sociales y críticas”, dentro del país.
“Es una tarea pendiente y apasionante que tienen las universidades, familia y medios de comunicación, al convertirse en críticas de la sociedad. Necesitan plantear caminos para una sociedad, espacios de investigación, de búsqueda de ideas que se vuelven indispensable para que un pueblo tenga futuro”, agregó.
El experto en teología aseveró que las universidades tienen un nuevo futuro donde la educación sea la principal “arma” con un sentido profundo y liberador, logrando ubicarse como la protagonista del desarrollo.
“Sólo así podemos llegar a entender al hombre logrando la ética y una escala de valores que la sociedad hasta el momento está cuestionando porque nos ofrece consumismo, materialismo y desinterés de los demás que no nos llevan a construir el futuro”, aseguró Monseñor.