Empresas se niegan a emplear discapacitados

Gabriela Roa [email protected] La Ley de Prevención, Rehabilitación y Equiparación de oportunidades para las personas con discapacidad, establece que las comisiones departamentales y regionales deberán constatar que las empresas estatales privadas o mixtas, tengan contratada a una persona con discapacidad por cada 50 trabajadores, según la planilla de la empresa. La mayoría de las empresas […]

Gabriela Roa [email protected]

La Ley de Prevención, Rehabilitación y Equiparación de oportunidades para las personas con discapacidad, establece que las comisiones departamentales y regionales deberán constatar que las empresas estatales privadas o mixtas, tengan contratada a una persona con discapacidad por cada 50 trabajadores, según la planilla de la empresa.

La mayoría de las empresas no cumplen esta ley, según Marlene Arauz, directora de Empleo del Ministerio del Trabajo (MITRAB).

Es decir, que las empresas están obligadas a emplear personas con discapacidad y no podrán afectarlos en sus derechos y salarios. Pero, según Arauz, en el MITRAB alrededor de 600 personas con discapacidad esperan por un cupo.

Explicó que el Ministerio busca insertar personas con discapacidad leve o moderada, pero las severas no acceden a un puesto de trabajo.

Las personas con discapacidad leve son aquellas con problemas de visión, sordera o dedos amputados, mientras los moderados son quienes usan prótesis.

Estas personas tienen su productividad en un 100 por ciento, dijo Arauz, pero los severos sólo pueden desarrollar sus capacidades en un 90 por ciento y necesitan la ayuda de un familiar para desenvolverse.

“El empleador no va crear un puesto de trabajo para una persona con discapacidad, porque él busca la rentabilidad de su empresa”, lamentó Arauz, a pesar que la ley establece acciones de equiparación de oportunidades.

Subrayó que cada día el empleador es más exigente y “cuando ven una persona con discapacidad, automáticamente la rechazan porque piensan que la persona no les va rendir”.

Otro impedimento que tienen estas personas, según la funcionaria, es que su grado de educación es muy bajo. “La mayoría no terminó el bachillerato”, explicó.

Los empleadores piden ante las agencias de empleo, trabajadores que reúnan ciertos requisitos para llenar las plazas vacante de la empresa, “nosotros tratamos de insertar a una persona con discapacidad entre los seleccionados para ocupar el cargo”, dijo Arauz.

Pero de 100 personas con discapacidad que el Ministerio inserta en un período de tres meses, sólo cuatro logran mantener su puesto de trabajo, “pero también puede ser que en el lapso de unos seis meses no logremos insertar a nadie”, concluyó.   

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