La ciudad en ruinas

Sergio [email protected]

Todos los días tiembla en Managua. Son temblores que agitan y desconciertan, provocados por nosotros mismos. Son el nacer y morir de las gentes que nunca entendieron qué sucede. Son las risotadas de aquél que celebra cualquier cosa porque cree que es gracioso y la vida es fiesta particular. Son los politiqueros. Es Managua, sede de pactos y traiciones. Sede de indolencia y confusión. Sede de lo absurdo. Aquí, donde un auténtico ejemplar de la subcultura es candidato a vice alcalde acompañando a un foráneo; donde unos bárbaros designaron a otro bárbaro en supuesta y atrevida representación de los cristianos (?); donde a otro le achacan ser copia fiel de su jefe, carente de personalidad propia; y donde un personaje, fatalmente ligado por años a organizaciones internacionales que promueven y financian el aborto de cienes de miles de criaturas en el mundo, sustituye a Pedro Solórzano en busca de la Alcaldía de Managua.

Indiscutiblemente que la inhibición a Pedro Solórzano ha sido una vergüenza. Porque no solamente han cercenado sus derechos, sino que el derecho de todos para elegir a quien queramos. Y porque ha sido de los pocos hombres que en general habló claro. Recuerdo a Pedro Solórzano afirmando recientemente en un programa televisivo que él era un hombre Pro-Vida, para quien el aborto era inaceptable en cualquiera de sus formas. Y diciendo que así era también para el Partido Conservador. Y escucharlo decir eso, con la determinación y seguridad con que lo hizo, fue causa de alegría para los managuas, porque son estas el tipo de declaraciones y compromisos que también queremos escuchar de los candidatos. Por eso, precisamente, resulta sorprendente que el Partido Conservador haya designado candidato a alcalde a William Báez, director ejecutivo de PROFAMILIA, promotores del control de la natalidad y su particular visión de la “educación sexual” en Nicaragua, receptores de cuantiosos fondos de la International Planned Parenthood Federation (IPPF), organización privada que promueve y financia el aborto en el mundo. El Partido Conservador, moralmente, se ha equivocado de manera espectacular y es verdaderamente lamentable.

Los nexos y dependencia de PROFAMILIA con la IPPF y la naturaleza de la misma, es algo que jamás ha negado ni desmentido su director ejecutivo. De ahí que lo que pueda impulsar desde la Alcaldía, es preocupante. ¿Se convertiría la Alcaldía de Managua también en aliada y receptora de fondos de la IPPF? ¿Desde la Alcaldía promoverían los “derechos sexuales y reproductivos”, el “enfoque de género”, y el antihumano concepto del control de la natalidad dictado por oscuras fuerzas internacionales? Son apenas algunas de las preguntas importantes que deben ser ventiladas ampliamente.

Los managuas no tenemos muchas opciones para elegir Alcalde. Y una buena oportunidad se ha escapado de las manos. Es la crisis normal y recurrente. Porque esta es la Managua de siempre. Muestra evidente de que estando graduados en ruinas físicas también hemos aceptado en silencio toneladas de chatarra moral. Managua continúa siendo una ciudad en ruinas. Y alguna lección que aprender tenemos aún pendiente.

* El autor es comunicólogo.  

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