- A pocas horas de la gran cita… Se ve flaco, pero al mismo tiempo entero emocional y físicamente… Impresiona su confianza y nos contagia… No hay forma de evitarlo amigos
Edgar Tijerino M. – Enviado a LAS [email protected]
Ya amaneció amigos. Hoy es sábado 12 de agosto, un día de encontradas emociones alrededor de Rosendo Alvarez que podría desembocar en una noche gloriosa, la de su reencuentro con una corona mundial de boxeo.
El rival no es el zurdo tailandés Pitchinoi Siriwat, sino un casi desconocido colombiano de 25 años llamado Antonio Mendoza, con un extraño nombre de guerra “El Beibis”, y difícilmente considerado un peligro inminente pese a lo impresionante de sus cifras: 26 triunfos en igual número de combates con 23 nocáuts, “la mayoría fulminantes”, como nos advierte con esa mezcla de orgullo y seguridad frente al reto.
Tiene ventajas en estatura y alcance, pero “¿Y qué?… ¿Acaso Rosendo con su ímpetu demoledor no ha logrado derribar mayores montañas?”, nos recuerda el siempre tranquilo Luis Spada, un hombre con más de 40 años en el boxeo, que ha estado involucrado de diferentes maneras con 29 campeones mundiales, entre ellos el mejor latino de todos los tiempos, Roberto Durán.
A pocas horas de subir al ring, ¿saben qué es lo que más me impresiona de Rosendo?… No su derecha escalofriante capaz de derretir las intenciones de sus adversarios y sepultar sus esperanzas; no esas mortíferas combinaciones de golpes ejecutados con una rapidez y violencia casi alucinantes; no ese derroche de energía asombroso, con su adrenalina salpicando los cuatro costados del ring, mientras propone un ritmo agobiante; no su resistencia granítica, ni su mirada fiera, ni el crecimiento espectacular que habitualmente consigue… Lo más impresionante, es esa confianza exuberante que parece haber cultivado desde la cuna.
¿QUE CREE ROSENDO?
* -¿Frente a un rival de superior estatura y longitud de brazos, tu defensa será sometida a prueba?
* “Cuál defensa… ¿Alguna vez me han visto preocupado por mi defensa… Mi defensa es el ataque, el preocupado es el otro, no yo… Eso mismo ocurrirá esta noche… Seré yo quien establezca las pautas ofensivas, como siempre lo he hecho, incluso con Finito y los Porpain en cuatro grandes peleas”.
* -¿Seguro de disponer de la resistencia requerida frente a un pegador?
* “Pero, ¿a quienes ha tumbado?… ¿Tiene más fama de pegador que Finito?… Yo saldré a hacer mi trabajo sin la menor restricción… Es para mí, un combate trascendental y tengan la seguridad que no fallaré”.