KARLA MARENCO L. yGABRIELA ROA ROMERO
Los primeros vestigios de una inminente huelga en el sector salud podrían visualizarse a mediados de agosto, si las pláticas del Convenio Colectivo se rompen porque las comisiones negociadoras del Ministerio de Salud y los sindicatos no logran llegar a un acuerdo respecto a la cláusula 18 referida a los jubilados.
En conferencia de prensa, el secretario general del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), doctor Gustavo Porras y la directiva de la Federación de Trabajadores de la Salud (FETSALUD), informaron que en las próximas dos semanas realizarán una serie de asambleas entre sus bases para consultarles si quieren o no una huelga.
Porras dijo que agotarán el procedimiento adecuado para realizar una huelga por lo que solicitarían en su momento la mediación del Ministerio del Trabajo antes de optar por esa vía. La última huelga del sector salud duró cuatro meses y tuvo un costo humano y material incalculable.
“Vamos a pasar a un proceso de asambleas para el voto de huelga, esto nos llevará unos 15 días. Ahorita no hemos llenado los requisitos para una huelga, necesitaríamos la mediación del MITRAB, esto será en una segunda fase”, advirtió Porras.
El líder sindical expresó que el MINSA quiere eliminar de una sola vez la cláusula 18 del anterior Convenio Colectivo que garantiza una pensión complementaria a la del Seguro Social, para todos los trabajadores que se retiren del sistema de salud después de 30 años de servicio.
Los sindicatos proponen que la cláusula 18 desaparezca paulatinamente y no de una sola vez como pretende el MINSA aduciendo que gasta alrededor de 35 millones de córdobas anuales en una planilla inactiva.
Los trabajadores quieren que se les dejen tres opciones: retirarse voluntariamente con una bonificación única y definitiva o, quedarse en el sistema de salud con un incentivo sobre su salario base.
Por su parte, Miguel López, secretario general del MINSA, aseguró que la comisión negociadora de los trabajadores ha negado cualquier intención de huelga.
“Nosotros reiteramos la voluntad e interés de mantener el dialogo abierto, porque hasta el momento ha sido la mejor manera de lograr un entendimiento y cambiar la relación entre trabajadores y la institución”, dijo López.
“Creemos que no existe justificación para realizar una huelga, más bien esto tendría otras intenciones de carácter político”, agregó López.
Según López, el MINSA no pretende arrebatar los beneficios establecidos en la cláusula 18, ya que se encuentran dispuestos a firmar una propuesta que establece que todos los ex trabajadores jubilados mantendrán las condiciones o beneficios conforme lo estipulado en el convenio colectivo 1997-99.
“Nosotros no vamos a tolerar acciones de indisciplina o acciones que violenten el normal funcionamiento de la institución, en el momento que el trabajador incurra en esto nosotros vamos a hacer uso del derecho que nos da la ley, para poder restablecer el orden”, concluyó López.