No puedo callar ante semejante monstruosidad y aberración legal que cometen algunos “jueces”, que en vez de representar la justicia parece que son fieles representantes de la injusticia. ¿Cómo pueden argumentar defensa propia, si el asesino llega a la casa de la víctima armado de fusil Ak y sin escuchar los gritos de clemencia de los familiares (esposa e hijos) y lo asesina fríamente?.
Lamentablemente en este caso hay dos asesinos el del fusil que asesinó un ser humano y el juez que asesinó a la pobre y ciega justicia nicaragüense.
JUAN ANTONIO TALAVERA.