- Ecólogo asegura que la construcción de grandes viviendas, carreteras y ampliación de caminos han venido a alterar el equilibrio ambiental
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La zona donde ocurre el enjambre de sismos es altamente vulnerable porque por allí pasan muchas fallas geológicas, aseguró a LA PRENSA el ecólogo David Ríos Obando.
Se supone que esta “vulnerabilidad” debería tomarse en cuenta en la mayoría del territorio nacional al momento de construir una vivienda o cualquier edificio.
“Sin embargo en Nicaragua no se cumple con un código de construcción en todas estas zonas de alta vulnerabilidad. Es decir que las condiciones del terreno no van de acuerdo a las construcciones que se hacen de viviendas”, aseguró el ecólogo.
Ríos agregó que “las viviendas en sí ya son un peligro porque no hay nada (una estructura de concreto) que las amarre para prevenir cualquier derrumbe que desencadene en pérdidas de vida”.
Según Ríos, es por eso que un desastre natural se convierte fácilmente en Nicaragua en un desastre social.
“Los sismos en Nicaragua continuarán de por vida, pero los códigos de construcción y la planificación del gobierno no están acorde a esas peligrosidades del terreno”, comentó el especialista.
LAS CASAS DE LOS MINISTROS
La Laguna de Apoyo es una área protegida y por lo tanto es prohibido construir dentro de las laderas de la laguna, sin embargo el número de casas de funcionarios y ex funcionarios de gobierno ha aumentado en la última década en ese lugar.
“Esto ha hecho mucho más vulnerable la pendiente (orilla) de la laguna. Lo que se demuestra con la caída de los árboles con los sismos, a pesar que éstos son los que dan la fuerza y estabilidad al terreno, pero como se han hecho caminos y carreteras dentro de las laderas, la erosión ha venido socavando estas raíces”, explicó Ríos.
El experto ambientalista asegura que las personas “lugareñas” no tienen la culpa de este incremento de la vulnerabilidad de los bordes de la laguna.
“La gente lugareña tiene años de vivir aquí, pero esta gente toda la vida ha habitado casitas de madera, no han sido ellos quienes han construido carreteras, ampliado caminos, removido la tierra, ni construido muros que alteraran la parte ambiental”, señaló el ecólogo.
“Con esto no quiero decir que los sismos actuales se hayan originado por estas construcciones, pero es innegable que con la destrucción de una parte de la flora y el suelo, la vulnerabilidad se aumenta”, finalizó.