- Insertada de manera decisiva en la
competencia económica mundial, China Popular es incluso receptora de
inversiones por parte de la República de China (Taiwan), este último un modelo de
desarrollo económico que logró sacar a un país pequeño del subdesarrollo para
convertirlo en uno de los países
protagónicos de la economía mundial
Adán Fletes [email protected]
A pesar de los problemas de derechos humanos y la existencia de un gobierno marxista, las administraciones de los partidos demócrata y republicano han impulsado y fortalecido las relaciones económicas con la República Popular China, la China de Mao.
La China Popular en su competencia con la ex Unión de Repúblicas Socialistas fue concebida como un aliado estratégico para los Estados Unidos, primero frente a la hegemonía rusa en el mundo socialista y segundo porque las fuerzas políticas nacionales que se identificaron con la línea china a su vez representaron opciones competitivas a las líneas estratégicas moscovitas en cada uno de los países.
China Popular ha logrado sobrevivir al colapso del mundo marxista más intacta que Rusia, y con mejores perspectivas que la inestable y caótica Rusia.
Insertada de manera decisiva en la competencia económica mundial, China Popular es incluso receptora de inversiones por parte de la República de China (Taiwan), este último un modelo de desarrollo económico que logró sacar a un país pequeño del subdesarrollo para convertirlo en uno de los países protagónicos de la economía mundial.
El inmenso mercado de la China Popular con billones de habitantes son el más elegante atractivo para el país donde el capital tiene su nido, los Estados Unidos. China Popular ha influido también en la baja tasa inflacionaria de los Estados Unidos por la vía de importación de productos manufacturados en China a bajos precios por los bajos costos de producción, lo que a su vez posibilitó en parte mantener bajas las tasas de interés norteamericanas y gozar de un período de expansión significativo.
En el camino las fuerzas políticas de la democracia norteamericana pretenden inducir por la vía de la economía los cambios para insertar a China en el conjunto de los países democráticos. Mientras China trata de hacer sobrevivir su sistema político conviviendo con un modelo económico que va representando cada vez más características del sistema capitalista.
Los Estados Unidos no mantienen relaciones diplomáticas con China-Taiwan. Este último país mantiene en los Estados Unidos oficinas de comercio, que llevan a cabo su relación comercial y sus relaciones políticas.
Y los Estados Unidos tampoco le dan su apoyo a China Taiwan para ingresar al seno de las Naciones Unidas, aunque mantienen su apoyo político frente al concepto expansionista y de una sola China, mantenido por la China Popular.
Nicaragua decidió en los inicios del gobierno democrático de doña Violeta Barrios de Chamorro, rompió sus relaciones con La República Popular de China y abrió nuevas relaciones con la República de China (Taiwan).
La nueva relación ha sido beneficiosa para ambos países. Nicaragua ha sido receptora de inversiones y donaciones y creación de fuentes de empleo.
China-Taiwan ha encontrado nuevos territorios para exportar su capital y para penetrar nuevos mercados que aunque no son significativos por sí solos en el comercio mundial, representan en la suma a otros mercados, cifras apreciables para la expansión económica.
La República de China (Taiwan) ha tenido en Nicaragua un respaldo permanente para ser incluida como país miembro de las Naciones Unidas.
Centroamérica ha tenido también una estrategia similar a Nicaragua, sin embargo el año pasado el Presidente de Costa Rica viajó a la China Popular, buscando nuevos mercados para los productos de exportación costarricenses en un esfuerzo que no conlleva romper sus relaciones económicas y políticas con China-Taiwan.
Aunque el problema de Nicaragua parece no estar en la falta de mercados, sino en los cuellos de botella políticos y económicos creados por la actual administración, debería mientras tanto sin abandonar sus compromisos internacionales volver la cabeza al inmenso mercado representado por la China Popular. Esta es la intención del presente artículo.