Ahondando sobre las estrategias del INSS

  • El Seguro Social ha coadyuvado de
    manera trascendental, a lo largo de estos años en la reactivación del sector y en el mejoramiento de los indicadores de salud

Pedro J. Quintanilla

Uno de los componentes del programa de certificación, emprendido recientemente por el INSS es la implantación de un “subsistema de información” integrado por módulos de información (prestaciones médicas, subsidios, morbi-mortalidad, costos, estadísticas, etc.), que debe ser establecido en todas las EMP en el ámbito nacional y mediante el cual se registrarán todos los casos atendidos por las EMP; patologías tratadas, morbi-mortalidad, cálculo y monitoreo de indicadores de producción y calidad, etc. y a través de una red los datos deben caer en un servidor central ubicado en el INSS.

Esta recopilación de información se consolidará para la formulación de indicadores centinelas y trazadores a través de los cuales se analizarán los resultados y comportamiento del modelo, permitiendo focalizar fortalezas, debilidades, mejoras o ajustes al modelo de salud previsional. En resumen, este componente permitirá contar con información puntual, oportuna y confiable que servirá de insumo o herramienta para la toma de decisiones.

Otro componente no menos importante es el relativo a la implantación de un sistema de monitoreo de la forma en cómo se otorgan los servicios y la calidad de éstos, a través de encuestas de percepción y/o satisfacción de usuarios, por las cuales se pretende medir el nivel de aceptación y rechazo de los servicios por parte de los derechohabientes. Se pretende, además, que los usuarios presenten sus recomendaciones o sugerencias, mismas que se tendrán muy en cuenta, para el mejoramiento del modelo.

Actualmente la Gerencia General de Salud Previsional ya ha colocado buzones de sugerencias en la mayoría de las EMP para dar inicio a esta importante estrategia.

En síntesis, con la implantación del programa de certificación del INSS, los servicios de salud llegarán a la población con un mayor nivel de calidad y oportunidad y en la medida que el modelo de Salud Previsional avance las prestaciones médicas y económicas tenderán a ser más eficientes y eficaces en los asegurados, cumpliendo con los principios de solidaridad, equidad, y universalidad de la Seguridad Social.

Paralelamente a este esfuerzo, el INSS está impulsando una nueva ley de pensiones que a través de un sistema de control de cuentas individuales (ahorros individuales), permitirá que el seguro de pensiones sea autofinanciable y revierta a sus beneficiarios una mayor y mejor retribución monetaria que les garantice al menos su sostenimiento básico incluyendo el de sus familiares. Esto obviamente hará posible que en el futuro inmediato, de manera gradual, el seguro de enfermedad maternidad incremente la canasta de patologías cubiertas, de medicamentos, de exámenes, de apoyo diagnóstico, exámenes especiales y patologías de alta complejidad, así como la cobertura ambulatoria a pacientes de tercera edad.

Como se sabe, al establecer el nuevo Modelo de Salud Previsional en 1994, el déficit financiero de la rama de pensiones conllevó al INSS a establecer una canasta especifica de prestaciones médico-quirúrgicas y de medicamentos con algunas exclusiones, manejándose como éstas aquellas patologías de alta complejidad que el país mismo no tiene la suficiente capacidad para ofertar estos servicios, por adolecer de la falta de infraestructura tecnológica adecuada para tales casos y porque afortunadamente la demanda o frecuencia de uso de esos servicios es relativamente pequeña.

Los esfuerzos que el INSS ha realizado por llevar cada vez más y mejor cobertura en salud a nuestros derechohabientes, han sido inminentes y satisfactorios, cabe recordar que patologías actualmente excluidas en las Empresas Médicas Previsionales, como diálisis peritoneal, hemodiálisis, y hasta tratamientos quirúrgicos en el exterior, han sido patologías que el INSS ha estado cubriendo sistemáticamente en la medida de sus posibilidades.

Anualmente el INSS otorga a su población derechohabiente un promedio de 2.6 millones de consultas, 5.2 millones de prescripciones farmacológicas, 154,000 consultas de emergencia, 35,000 hospitalizaciones médico-quirúrgicas, 110,000 exámenes de apoyo diagnóstico, 55,000 casos de subsidios, y más de 15,000 casos de patologías atendidas fuera de la cobertura de las EMP que incluyen casos especiales atendidos en el exterior.

Como se puede observar el Seguro Social ha coadyuvado de manera trascendental, a lo largo de estos años en la reactivación del sector, en el mejoramiento de los indicadores de salud nacionales, garantizándoles la cobertura a más población derechohabiente, y lo que es más importante, está desarrollando esfuerzos mayores en pro del mejoramiento de la calidad de sus prestaciones y buscando cada vez más alternativas que permitan ampliar la canasta de prestaciones y la cobertura a pacientes de la tercera edad.

El autor es Gerente General de Salud Previsional del INSS.   

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