¿Qué puedo decir?

EDGARD [email protected] Él no estaba destruido pese a lo indiscutible del resultado… En apenas la segunda derrota de su carrera, Oscar De la Hoya no trató de refugiarse en excusas. Es lo suficiente maduro y humilde para reconocer la superioridad de un adversario…”¿Qué puedo decir si ustedes vieron lo que pasó?”, le dijo a Larry […]

EDGARD [email protected]

Él no estaba destruido pese a lo indiscutible del resultado… En apenas la segunda derrota de su carrera, Oscar De la Hoya no trató de refugiarse en excusas. Es lo suficiente maduro y humilde para reconocer la superioridad de un adversario…”¿Qué puedo decir si ustedes vieron lo que pasó?”, le dijo a Larry Merchant estando todavía sobre el ring…”Sabía que era muy rápido, muy difícil de descifrar, y lo demostró… Mosley es un gran boxeador pero estoy interesado en la revancha… Creo que la merezco por la forma como me entregué al combate y seguramente volveríamos a ofrecer un show espectacular… Sería bueno para el boxeo”.

Mostrándose calmo, tratando de dibujar una sonrisa, Oscar agregó: “Dije que saldría a pelear y así lo hice, plantándome firme, sin retroceder, disparando en todo instante… Pero su rapidez me sacó de plan, tengo que admitirlo… Sin embargo, siempre estuve enfocado, incluso cuando se cuadró como zurdo. Decidí no precipitarme y esperarlo para evitar errores imprudentes”

Qué extraño. De la Hoya masticando la amargura de la derrota por segunda vez en sus últimas tres peleas. Ocultó su agobio y no se mostró desnudo y enclenque. Aseguró estar satisfecho de haber ofrecido su mejor esfuerzo, aunque inutilizado por las habilidades de un púgil como Mosley, que puede adueñarse del escenario, y disputarle la supremacía libra por libra a Roy Jones.

“Fue una pelea brava… Mi jab estuvo muy bien en la primera parte del combate, pero él fue muy fuerte cambiando golpes. Eso me sorprendió. Pensé que tendría ventaja en ese terreno”, publicó Ron Borges en el Boston Globe.

Mosley en tanto, pareció estar hecho a la medida para ese tipo de enfrentamiento… Aunque no había atravesado por una exigencia tan grande, respondió con creces, incluso, quizás sorprendiéndose él mismo.

De la Hoya muy pocas veces retrocedió, pero su terquedad y aceleración, siempre encontraron respuesta. Eso lo afectó porque en la parte final veía a Mosley avanzar y proyectarse distorsionado por su rapidez.

“Le voy a dar la revancha porque él me dio esta pelea… Será otro gran espectáculo y estaré mejor preparado”, dijo Mosley, controlando la excitación pero disfrutando del momento… Es posible que se hubiera atrevido a pronosticar quién será el próximo Presidente de Estados Unidos… Se sentía en el cielo.

Desde la épica batalla protagonizada por Bobby Chacón y el “Coloradito” López en 1974, dos nativos de Los Angeles no se enfrentaban disputando un título mundial hasta la noche del sábado.

“Por fin pude mostrar quien es verdaderamente Shane Mosley. Alguien capaz de pensar y pelear, y ser un gran campeón… Fue una gran pelea, muy cerrada, De la Hoya es un excelente boxeador, un hombre muy peligroso, pero esta noche logré superarlo”.

Ni Mosley ni De la Hoya se refirieron a la decisión dividida… Aún después de bajar del ring, continuaron respetándose.   

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