La obra Vida estamos en paz , del autor mexicano Tomás Urtusástegui —médico jubilado que ha escrito más de 300 obras de teatro— será llevada a escena para recordar un año de la partida de Socorro Bonilla, la primera dama del teatro en Nicaragua, anunció la teatrista Maira Bonilla.
teatro
Amanda Miguel y Ana Victoria en concierto
Amanda Miguel y Ana Victoria en concierto
Amanda Miguel en Nicaragua
Amanda Miguel en Nicaragua
En Nicaragua
Ella es la protagonista de una voz que traspasa generaciones, cómplice de romanticismos y responsable de éxitos internacionales como Él me mintió, Media Hora, Ámame una vez más , temas que los nicaragüenses podremos escuchar el próximo 16 de noviembre.
Humor y ley
“Cuando la gente no va al teatro, el teatro va a la gente”, es el lema del director del Grupo de Teatro Esperanza, Léster Antonio Díaz Betanco, quien presentó junto a su elenco la obra Ojo al Cristo con la información del dramaturgo Isidro Rodríguez Silva.
¡Arriba el telón!
Hoy, la Compañía Universitaria de Danza Katiara, de la Universidad Nacional Agraria (UNA), realizará su quinta gala anual desde la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío.
“Dónde está el hombre nuevo”
Su hoja de vida es intensa, más de 40 obras de teatro, una veintena de documentales y películas que se han presentado en festivales y temporadas en Panamá, Nicaragua, Guatemala, España, México y Francia.
21 años de puro ritmo
La Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío será el escenario perfecto para la duodécima edición de ¡A bailar se ha dicho!, un evento organizado por la Academia Nicaragüense de la Danza.
Del campo al teatro popular
Nadie que ve a Gerardo Molinares, con un sugerente vestido rojo, tacones altos y un sombrero de alas, vestuario de la obra De macho a macho , creería que es un obrero agrícola que dejó el trabajo en las haciendas de café para dedicarse al arte dramático.
El teatro Jarabe
Visiones y acciones de un actor y director cuando va a escena Mick Sarria Cuando se presentó en una cárcel de Estados Unidos la obra Esperando a Godot , de Samuel Beckett, para los internos del penal, se temía que nadie pudiera entenderla, ya que para los ojos y gustos de intelectuales y críticos de ese momento la obra estaba construida con elementos fuera de lo común: absurdos, complicados, geniales, simbólicos, con códigos e imágenes difíciles de descifrar, con ausencia de dirección lógica en la acción y los diálogos.