La reconciliación no se impone

Lo que Ortega y Murillo entienden por reconciliación nacional es el sometimiento del pueblo a su poder dictatorial y la humillación de la gente que se alzó a la lucha por la libertad, la democracia y la justicia

Azahálea Solís: «Ortega es un criminal»

La lideresa feminista se declara en contra de una probable amnistía y aclara que las marchas van a continuar a pesar de que el orteguismo continúa encarcelando, ya que la ruta para sacar a los Ortega Murillo del poder es cívica

Seis meses de horror y de heroísmo

Aquello fue la chispa que encendió la llama de la rebelión cívica que estalló al día siguiente en todo el país y que hoy cumple un semestre.

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