Tratar de sensibilizar a la población sobre los problemas medioambientales es fundamental para mantener una vida sostenible en la mente de los ciudadanos, pero también es una oportunidad para educar a la gente y difundir el mensaje de que hay que ayudar a proteger la naturaleza.
presente
El pasado en el presente
Míster Stimpson opinaba en el “Saturday Evening Post” que debía acostumbrarse el pueblo de Nicaragua a resolver sus cuestiones del control del poder
¿Por qué no al presente?
Las discrepancias políticas actuales surgen de la ingobernabilidad, del irrespeto al Estado de derecho, del abuso dictatorial de Ortega. Por desgracia, el control absoluto sobre los poderes del Estado, los fraudes electorales, etc., no son discrepancias superadas del pasado, sino, un intento actual de consolidación del anacrónico absolutismo de Ortega.
Presente y futuro que anticipan el pasado
Hechos recientes, que presagian su agravamiento, pareciera que condenan a los nicaragüenses a los peores excesos de nuestro pasado dictatorial.
Resolver el pasado en el presente
Psicóloga Clínica
Claro presente en Andiva
L a empresa de telecomunicaciones Claro se une como patrocinador a la feria que realiza cada año la Asociación Nicaragüense de Distribuidores de Vehículos Automotores (Andiva) que este año llevará el nombre de Andiva Motor Show 2014.
Editorial: El cuatro de abril en la historia y en el presente
Editorial: El cuatro de abril en la historia y en el presente
La muerte del caudillo
El comandante Hugo Chávez Frías pertenecía a la robusta tradición de los caudillos, que, aunque más presente en América Latina que en otras partes, no deja de asomar por doquier, aún en democracias avanzadas, como Francia.
Editorial: Presente digno y futuro luminoso
Editorial: Presente digno y futuro luminoso
El pasado siempre está presente”.
Por otro lado los “honorables” magistrados de la CSJ defienden a capa y espada su sentencia irrisoria de declarar inaplicable un artículo de la Constitución para defender a quien también es su patrón y permitirle tener derechos especiales por encima de la mayoría de los cinco millones de personas que tan apaciblemente permitimos que estos ejemplos de serviles manejen a su gusto y antojo nuestras voluntades.