Solo estaba, muy solo, como la minúscula esfera del rocío que roda sobre la piel de una hoja y de prisa cae al precipicio de la nada que está vacía incluso del silencio. Era el polvo que se agita al paso de los cascos del caballo que trota, de los pies ligeros la partícula volátil […]
poemas
¿Tiene patria el dolor?
Voces adustas e implacables condenan a quienes sienten como propio el ardor de los naufragios la espalda que sangra del azotado. Preguntan por qué dolerse por quienes no despiertan bajo su cielo, hablan su idioma ¿Por qué llorar por desconocidos seres que no comparten sus historias su sangre su pan nuestro de cada día? El […]
“La danza del cosmos”, poemas de Marlen Gutiérrez
Una muestra de los poemas
inéditos de Marlen Gutiérrez,
sobre la naturaleza y el hombre
de su libro; Estro inconsciente
Arrullo de Navidad
Poemas de Julio Francisco Báez Cortés Pastorelas de dos en dos Oda a unas nietecitas, que sin darse cuenta detuvieron a la luna y sonrojaron al sol. Al papa Francisco, niño alegre que siempre dice la verdad I Agarraditas de la mano con permiso de sus papás, correteaban las gemelas entre altares a la Virgen y […]
Clementina Rivas Franco aparece con nuevo libro de poemas familiares e íntimos
Durante el encuentro Clementina Rivas leyó algunos de sus poemas, amigos cercanos le siguieron destacando de manera coloquial sus cualidades como persona y mujer sobreviviente de cáncer por segunda vez, “mujer valiente y guerrera”, adjetivos pronunciados para caracterizar la personalidad de la poeta.
Poema del otoño y otros poemas
Aún sin cumplir los 40 años, Darío comenzó a sentirse envejecido. Su mismo aspecto físico delataba los excesos de su bohemia. No es entonces extraño que su estado anímico se reflejara en sus poemas de esa época, impregnados de recuerdos de un pasado que le parecía perdido y lejano. Los recuerdos de su infancia, de su patria pequeña y distante, más la dolorosa experiencia vital que fue siempre su errabunda existencia, afloran en su poesía
Poemas
Estirando los brazos
despierta la luz
en tus pupilas.
Prendido de tu boca
amanece el día
en tu sonrisa.
Mi comadre Mercedes en Granada
Un día me dijo que ella estaba en la puerta, que desde allí podía ver todo el pasado y el futuro
Mi maga de Rayuela fue Norma Niurka
Si no puedo dormir es porque un amor me sueña.
Bello y feo, o al revés
El doctor Fausto se quedó perplejo y extasiado, ante la presencia de la siniestra figura de la bailarina. Tenía en su mano un tridente, que convertía en feo lo bello que tocaba. En el salón, un caos de fealdad, notablemente, bello y majestuoso.