La política de los obispos

La anunciada próxima reunión de los obispos de la Iglesia católica con el presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega, ha despertado muchas expectativas en la oposición política y la sociedad civil. Lo cual es comprensible, considerando la complejidad de la problemática política del país y la falta de vías y alternativas para su solución.

¿Qué dialogarán los obispos?

Cuando se anunció que Ortega había aceptado dialogar con los obispos cundió el optimismo. Muchos pensaban, en base a pasados señalamientos críticos de la Conferencia Episcopal Nicaragüense (CEN), que entre los temas de agenda figurarían la institucionalidad y probidad en la administración pública. Hoy, tras ciertas cautelas expresadas por el cardenal Brenes y monseñor Silvio Báez, algunos se sienten confundidos o desalentados.

¿Cuántas divisiones tienen los obispos?

¡Enhorabuena! Tras años de no responder a la petición de diálogo del episcopado, Ortega decidió finalmente aceptarlo. Los diálogos son la forma civilizada de abrir puertas al entendimiento y buscar soluciones a problemas comunes. Lo curioso es que haya tardado tanto en dar el sí. ¿Qué explica su conducta? La razón de su reticencia inicial es obvia: sabía que le iban a pedir cosas que prefiere no dar y carece de buenas razones para negarlas. La razón de su cambio se deba, posiblemente, a que la nueva investidura cardenalicia del arzobispo Brenes, combinada con las eficaces gestiones del nuevo nuncio, iban a elevar el costo de su morosidad.

Obispos analizan idea de Mata

A criterio del obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata Guevara, debería ser incluida la propuesta de una Constituyente en la agenda del diálogo con el presidente inconstitucional Daniel Ortega Saavedra, que tendría como fin restituir la institucionalidad de la nación, dañada por completo por Ortega con las reformas aprobadas en enero pasado por la aplanadora sandinista en la Asamblea Nacional.

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