Piden volver a El Comal

Unos 150 jefes de colectivos, integrados por 1,500 trabajadores, están demandando al Gobierno municipal que se reabran las operaciones para la minería artesanal en el cerro El Comal, de Bonanza, ya que llevan más de un mes sin trabajar.

Otra tragedia de mineros

Menos de un mes ha transcurrido desde que 29 mineros quedaron atrapados a 450 metros de profundidad en Bonanza y otra vez la tragedia volvió a ocurrir en el mismo municipio, al sufrir asfixia tres personas en un pozo de güirisería en la comunidad de Haylanmery.

Siete mineros quedan como “desaparecidos”

Los familiares se han regresado resignados a sus municipios, las brigadas de rescate ya no buscan más y en la mina El Comal, de Bonanza, se oyen retumbos que parecen salir de sus profundidades, donde quedaron sepultados siete mineros artesanales, que todavía, oficialmente, se clasifican bajo la etiqueta de “desaparecidos”.

Quieren seguir en El Comal

Los mineros artesanales no tienen conciencia del peligro que representa seguir trabajando en la mina El Comal y este miércoles hubo un conato de protesta por un grupo que demanda que Hemco reinicie la venta de pólvora y acopio de material aurífero de esa zona.

La tragedia en El Comal

La muerte de los siete mineros artesanales, de los 27 que el jueves 28 de agosto quedaron atrapados en las profundidades de la mina El Comal, en el municipio de Bonanza, Región Autónoma del Atlántico Norte, todavía no se ha reconocido de manera oficial. Sin embargo, pasados siete días desde que ocurrió el deslave en la antigua mina y después que las actividades de rescate fueron suspendidas el lunes pasado, prácticamente no queda ninguna posibilidad de que los siete mineros pudieran estar con vida.

Mina El Comal ya no será explotada

El alcalde de Bonanza, Alexander Alvarado Lam, informó que buscarán alternativas para reubicar a los mineros que laboraban en este yacimiento.

¿Cuántas tragedias mineras nos faltan?

En el momento de escribir estas líneas, no han sido aún ni rescatados ni encontrados los cuerpos de los mineros restantes en el yacimiento de Bonanza. Hace unos meses —pocos, en verdad— cuando se había presentado la más reciente tragedia minera, hacíamos la observación que una desgracia de proporciones mayores estaba clara en el horizonte de sucesos de los mineros artesanales. Sin que suene a vindicación lo expuesto, esta es una situación más que proviene de la falta de regulación efectiva —o interés en regular—, este tipo de actividades, entre otros factores diversos.

Atención al suscriptor